
El presidente Xi Jinping propuso construir un mundo abierto, inclusivo, interconectado y de desarrollo común para todos. Inter News Service
Por Nelson del Castillo
Beijing, 16 nov (INS).- A mediados de octubre Beijing, la capital de la República Popular China, ha vivido una intensa jornada con la presencia de sobre un centenar de jefes de Estado y de Gobierno extranjeros como parte del Tercer Foro de la Franja y la Ruta para la Cooperación Internacional, iniciativa impulsada desde hace una década por el presidente Xi Jinping dirigida a forjar el futuro de la Humanidad desde una perspectiva de colaboración económica y cultural desde una visión multilateral.
Periodistas de todas partes del mundo tuvimos la oportunidad, junto con observar la transformación que ha experimentado la nación asiática y su capital Beijing, esta vez despojada de la contaminación dada la intensa reforestación con árboles y flores que la hacen única, mediante el fortalecimiento de la política del presidente Xi Jinping, de 70 años, que desde 2013 está al frente de la República Popular China.
En su discurso “Construir un mundo abierto, inclusivo, interconectado y de desarrollo común para todos”, el líder chino destacó que este año se cumple el décimo aniversario de la Iniciativa de la Franja y la Ruta que propuso, inspirándose en la antigua Ruta de la Seda y centrándose en la mejora de la conectividad.
“(Esto) tiene como aspiración original fomentar la conectividad en política, infraestructura, comercio, financiación y de pueblo a pueblo con todos los países, de forma que se puede inyectar nuevos impulsos a la economía mundial, crear nuevas oportunidades para el desarrollo global y establecer una nueva plataforma para la cooperación económica internacional”, subrayó el mandatario en su discurso.
El desarrollo de las comunicaciones, particularmente mediante rutas de ferrocarriles y barcos que desde el continente euroasiático hasta África y América Latina y el Caribe, involucra a más de 150 países, hace de la cooperación de la Franja y la Ruta una inédita en los más diversos aspectos, incluida la forma en que se gestionan las relaciones económicas, culturales y políticas, que en la actualidad vincula a más de 30 organizaciones internacionales.
Diversas entidades, como la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP), que preside el periodista argentino Juan Carlos Camaño y representa unos 80 mil trabajadores de las comunicaciones, han firmado con la Asociación Nacional de Periodistas de Toda China (ANPTCh) acuerdos de cooperación y de intercambio destinados a estrechar los lazos entre las naciones.
Tal como refirió Xi Jinping, además de firmarse documentos de la construcción conjunta de la Franja y la Ruta, se han celebrado dos foros de esta iniciativa internacional, y creado más de 20 plataformas de cooperación multilateral especializadas en el marco de esta idea.
“A lo largo de estos diez años, nos hemos esforzado por construir la red de conectividad global integrada por corredores económicos, rutas de transporte internacional y autopistas de información, así como ferrocarriles, carreteras, aeropuertos, puertos, oleoductos y redes eléctricas. Cubriendo la tierra, el mar, el cielo y la Internet, esta red ha fomentado efectivamente el flujo de mercancías, fondos, tecnologías y personas entre los diversos países, permitiendo así a la antigua Ruta de la Seda milenaria rebosar de renovado dinamismo en la nueva era”, detalló Xi.
Con una población que supera los 1,400 millones de habitantes, el gobierno nacional —que impulsa el socialismo con características chinas bajo la dirección del Partido Comunista de China, ha logrado combatir la pobreza a unos niveles asombrosos, por lo que se contempla que es desde la República Popular China —mediante su estrecha colaboración con las naciones expoliadas por las potencias coloniales y oprimidas por la política imperialista—donde se forja el futuro de la Humanidad.
Xi refirió en otra oportunidad que luego del brote de la pandemia de COVID-19, la Franja y la Ruta se convirtió en camino para la vida y la salud, pues China ha proporcionado más de diez mil millones de mascarillas y 2 mil 300 millones de dosis de vacunas a diversos países, aparte de haber cooperado con más de 20 países para la producción conjunta de las vacunas, y ha hecho contribuciones especiales a la lucha antiepidémica de los socios de cooperación de la Franja y la Ruta. De igual manera, China también ha contado con el valioso apoyo de más de 70 países en su momento más crítico de la pandemia.
Tras la pandemia, en el año 2020 con una rígida política de salubridad, igualmente consiguió que sobre 850 millones de ciudadanos superaran la pobreza extrema que lastraba su economía desde 1981, cuando era del 90 por ciento y que, según medios periodísticos chinos, se colocaba en menos del uno por ciento.
Convertida desde 2010 en la segunda economía global, la República Popular China, bajo la dirección de Xi Jinping, se ha convertido en el mayor socio comercial de más de 140 países y regiones del mundo, y la principal fuente de inversiones para un creciente número de naciones en Asia, África y América Latina, junto con el desarrollo de modernas redes ferroviarias que incluso interconectará con España.

Un grupo de periodistas visitó la emblemática Muralla China. Inter News Service
“Tanto las inversiones chinas en el extranjero como las foráneas en China son muestras de la amistad y la cooperación, y símbolos de la confianza y la esperanza”, expuso Xi al sostener que “hemos aprendido que la cooperación de ganancias compartidas es el camino acertado hacia el éxito en la implementación de grandes iniciativas que beneficien a todos”.
Xi, también Secretario General del Partido Comunista de China, ha expuesto que “siempre que todos los países tengamos la voluntad de cooperar y adoptemos acciones coordinadas, podremos convertir el profundo abismo en un camino bien pavimentado; un país sin litoral, en uno conectado por vía terrestre; y zonas atrasadas en desarrollo, en lugares avanzados de prosperidad”.
En este sentido observó que aquellos países con un desarrollo económico más rápido deben echar una mano a sus socios que aún no les han alcanzado. “Debemos tratarnos como amigos y socios, respetarnos y respaldarnos mutuamente y ayudarnos el uno al otro a tener éxito. Tal como reza un dicho, cuando uno regala rosas a otros, la fragancia permanece en su propia mano. Dicho de otra manera, ayudar a los demás es también ayudarse a sí mismo. Mientras que si uno toma el desarrollo de otros como amenaza y la interdependencia económica como riesgo, no mejorará su propia vida ni tendrá un desarrollo más rápido”, afirmó.
Para el líder chino, “la cooperación de la Franja y la Ruta ha pasado de la etapa de dibujar el contorno a la de completar los detalles, y los planes se han convertido en proyectos reales. Un gran número de proyectos emblemáticos y programas ‘pequeños pero ágiles’ beneficiosos para los pueblos se han concretado”.
Desde su proclamación en 1949 por el dirigente comunista Mao Zedong, la República Popular China —entonces en condiciones semifeudales—ha avanzado en los últimos 74 años a un nivel impensado, distante incluso de las crisis que condujeron al colapso al antiguo campo socialista de Europa oriental y en 1991 a la Unión Soviética.
Después de la usurpación de su identidad por la provincia rebelde de Taiwán, la República Popular China ha conseguido establecer en los últimos años, además de África, relaciones plenas con la generalidad de las naciones de América Latina y el Caribe, lo que la potencia su presencia en el continente americano.
ndc
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