P. Rico-Avance, detención y retroceso (Análisis)

Por Rafael Santiago Medina

San Juan, 22 oct (INS).- Hay tres estados en la búsqueda del progreso: avance, detención y retroceso. Puerto Rico involucionó poco a poco y de manera casi imperceptible para el pueblo del avance de progreso que había logrado en épocas recientes a la detención del avance. Pero lo peor es que existe actualmente un inminente peligro de retroceso.

Cuando se produce una parálisis procesal en el avance, la ley de inercia va deteniendo la fuerza de avance hasta que el movimiento se detiene. Lo peor de ese proceso es que pudieran presentarse fuerzas que empujen al retroceso.

Es evidente que el progreso colectivo en la vida del pueblo de Puerto Rico se ha ido deteniendo. Y llegado el momento de la detención, ahora se presentan fuerzas intrínsecas de retrogradación que empujan al país al retroceso.

Una actitud de complacencia con el progreso logrado, que tuvo inicio hace aproximadamente hace 80 años, sumió al país en la obsolescencia y comenzó el deterioro por anquilosamiento.

La infraestructura de nuestra economía ha ido poco a poco deteriorándose ante la inercia y la displicencia de los políticos que se han turnado en el poder durante los últimos años, con una visión cortoplacista de conveniencia electorera y con la miopía de ver el futuro limitado al cuatrienio y con predominio de estricto clientelismo politiquero.

El talante politiquero ha predominado sobre el hombre y la mujer de Estado en aquellos políticos que han accedido al poder tras el triunfo en las urnas y revalidar su permanencia en el poder ha sido su principal y único objetivo.

Se ha perdido el interés de ejercer el poder con ideal patriótico y visión altruista de construir un futuro promisorio de progreso para el país. Se piensa únicamente en la conveniencia electoralista a corto plazo.

Entretenidos en ese tejemaneje politiquero, los políticos que han advenido al poder en Puerto Rico han dejado sin proponérselo en su displicencia que el país haya caído en la obsolescencia y el deterioro.

Ahora se está haciendo cuesta arriba retomar el proceso de avance cuando ya la detención del progreso parece haberse convertido en la realidad del presente y comienza como parte del deterioro a surgir fuerzas que tienden a ejercer un empuje hacia la retrogradación. Urge revertir ese proceso de obsolescencia y deterioro. INS

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