Santo Domingo, 5 oct (INS).- La directora ejecutiva de la organización no gubernamental Save The Children República Dominicana, Alba Rodríguez, aseguró que la crisis sanitaria generada a causa del coronavirus podría contribuir al aumento del matrimonio infantil en el país, donde -según las estadísticas- el 27.5% de las niñas y adolescentes están casadas o en unión libre, la tasa más alta de la región del Caribe y Latinoamérica.
Dijo que la situación económica derivada de la pandemia ha supuesto la pérdida de medios de vida y reducción de ingresos de miles de familias, lo que podría inducir a esos casamientos como opciones.
La pobreza monetaria de los hogares, el acceso a educación y la violencia en el hogar, son factores de riesgo de esta problemática, dijo Rodríguez.
“Al igual que violencia dentro del hogar ha podido verse incrementada por los momentos de confinamiento. La paralización de las actividades educativas desde marzo puede ser un potenciador no solo de la deserción, sino también del matrimonio infantil”, señaló.
Planteó enfatizar las acciones en el momento actual “buscando la recuperación de medios de vida para familias que han perdido ingresos/empleos, protección social, formalización del mercado laboral”.
Manifestó que es preciso proteger a los niños y niñas contra la violencia, garantizar calidad y cobertura en salud, aumentar y mejorar la inversión en niñez y adolescencia.
Expresó que Save The Children República Dominicana apoya las acciones priorizadas por el gobierno en el marco de los primeros 100 días de gestión.
En ese contexto, Juan Tomás Díaz, presidente de la institución, enfatizó que el país necesita la eliminación en el Código Civil de las dispensas que permiten el matrimonio infantil y las uniones tempranas, “así como políticas públicas dirigidas a su prevención, igualdad de género y empoderamiento. También, la protección social para familias de bajos ingresos, campañas de concienciación y también la aplicación de sanciones”.
Díaz señaló que el proyecto de Ley que busca modificar el artículo 144 del Código Civil, es un paso para que la nación caribeña proteja a los menores de edad y va en consonancia con los compromisos internacionales que prohíben la práctica nociva del matrimonio de menores.
Hasta el 2017, el país (junto a Nicaragua) ocupaba el primer lugar entre las acciones de la región con más niños, niñas y adolescentes en condición de casados.
A la fecha, no ha sido mucho lo que se ha mejorado. Casi todos los Estados del mundo occidental han comprendido que ese tipo de relación a destiempo conlleva consecuencias perjudiciales no solo para los contrayentes, sino para toda la sociedad, por lo que la tendencia apunta a combatirlo como un flagelo a través del diseño de políticas públicas sostenibles en el tiempo. INS
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