Ponce, 13 abr (INS).- Un grupo de expertos se reunió para discutir el estatus del uso de las cenizas del carbón en Puerto Rico desde el punto de vista científico, ambiental y comunitario, y concordó en el peligro y la nocividad que representa ese elemento para el medioambiente de la isla.
El diálogo fue parte del XVIII Foro Ambiental del Colegio de Ciencias, Departamento de Biología de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico, cara a la posible aprobación de enmiendas al reglamento propuesto por el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales de Puerto Rico.
De aprobarse la docena de cambios sugeridos, las empresas de carbón en la isla como AES en Guayama, podrán eludir protecciones antes requeridas por la Administración de Protección Ambiental (EPA, siglas en inglés) para salvaguardar recursos naturales y la salud pública.
Entre ellas, restricciones recientes para el almacenaje de sus cenizas de carbón y exámenes de calidad a las aguas subterráneas inmediatas. Aunque recientemente el gobernador Ricardo Rosselló dijo que se proyecta eliminar las plantas de carbón para el 2020, no se ha aclarado cómo se realizará esa transición.
Según explicó la profesora Carmen Reyes Colón, coordinadora del Programa de Ciencias Ambientales de la PUC, quien moderó el foro, “ante la problemática ambiental y de salud que provoca el depósito de cenizas, tenemos la responsabilidad de educar a la ciudadanía. Muchos de nuestros estudiantes viven en las comunidades más afectadas por el depósito de cenizas y dependen de los acuíferos que pueden verse afectados por los lixiviados de este material tóxico”.
Estudios señalan que las cenizas de carbón contienen un cóctel tóxico de isótopos radioactivos y metales pesados como arsénico, cadmio, mercurio, cromo hexavalente y plomo. Al ser solubles, pueden contaminar cuerpos de agua y envenenar especies. Además, sus partículas pueden ser aspiradas y causar, desde enfermedades respiratorias hasta daño permanente a órganos.
La profesora Reyes Colón destacó que académicos del Departamento de Química de la Universidad de Puerto Rico en Mayagüez se han expresado en contra de este reglamento.
Adelantó que, “como existe jurisprudencia y decisiones legales del ámbito federal, las comunidades afectadas en Puerto Rico podrían, nuevamente, tomar acción legal para paralizar el depósito de cenizas no encapsuladas propuesto en el reglamento criollo”.
Según la profesora Reyes Colón, la Pontificia Universidad Católica está cumpliendo con el llamado del papa Francisco en su Laudato Si, la encíclica del Pontífice que plantea como posición de la Iglesia la defensa de “esta tierra maltratada y saqueada”.
El Papa hace un llamado a todos: individuos, familias, colectivos locales, nacionales y comunidad internacional, a una “conversión ecológica”. La encíclica papal advierte “una creciente sensibilidad con respecto al ambiente y al cuidado de la naturaleza, y crece una sincera y dolorosa preocupación por lo que está ocurriendo con nuestro planeta”.
Con esta posición, la Universidad se une al reclamo del Colegio de Químicos, prestigiosos médicos, y organizaciones comunitarias como Diálogo Ambiental, Sierra Club de Puerto Rico, Movimiento contra las cenizas de carbón y Campamento contra cenizas de Peñuelas, entre otros grupos.
En el foro también participaron Osvaldo Rosario, doctorado en Química y con un posdoctorado con la Environmental Protection Agency (EPA) con más 30 años de experiencia como profesor e investigador en la UPR de Río Piedras; y Víctor Alvarado, asesor del Senado de Puerto Rico y quien por los pasados 20 años ha participado en luchas comunitarias y ambientales. INS
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