
El exministro Víctor Díaz Rúa durante una audiencia por el caso Odebrecht. / Inter News Service
Santo Domingo, 3 mar (INS).-La Procuraduría General de la República reveló hoy detalles de cómo funcionaba la presunta estructura creada por el exministro Víctor Díaz Rúa para administrar los sobornos de 92 millones de dólares recibidos del conglomerado brasileño de ingeniería y construcción Odebrecht.
Por este caso son procesados en la justicia siete de 14 personas investigadas por los fiscales, entre estos legisladores oficialistas y de la oposición, un empresario, un abogado y algunos políticos.
A través de un comunicado servido a los medios, la Procuraduría señala que no era necesario interrogar a los delatores de Odebrecht, ya que los resultados de la investigación realizada en el país, como son las transacciones, que permitieron seguir el rastro del dinero recibido por los sobornos, y las declaraciones y las pruebas aportadas por los delatores ante las autoridades de Brasil, “son suficientes, abundantes y contundentes”.
Expresó que el Ministerio Público pidió autorización al juez de la Instrucción como resguardo, por si la información suministrada por la compañía carioca no le era suficiente o necesitaba más información, pero una vez inició las investigaciones en el país, pudo comprobar que sí eran suficientes y las pruebas aportadas en la acusación así lo demuestran.
El documento refiere las delaciones premiadas de los delatores, quienes ante un tribunal en Brasil detallaron bajo juramento y ampliamente cómo realizaron los sobornos en el país y a quiénes sobornaron, y depositaron pruebas que avalan dichas declaraciones, como es el caso de las declaraciones del exgerente de la Constructora, Norberto Marco Vasconcelos Cruz.
Indica que Vasconcelos Cruz declaró que “mientras Víctor Díaz Rúa se desempeñaba como ministro de Obras Públicas, le exigió que para que Odebrecht continuara los trabajos de la Autopista del Coral en el país, debía utilizar como abogado de la obra al señor Conrado Pittaluga (abogado y testaferro de Víctor Díaz Rúa), y que debía pagarle el 1.25% del valor de dicha obra, siendo esta una solicitud de soborno claramente evidenciada”.
Resaltó que, además de las declaraciones del delator Marco Vasconcelos, están las declaraciones de un segundo delator, el señor Luis Eduardo Da Rocha Suárez, quien declaró bajo juramento que el entonces ministro viajó a Antigua y creó la empresa NewPort Consulting, para la colocación de esos fondos ilícitos, “que ascendieron a 6,629,080.00 millones de dólares por falsos contratos de servicios a través de esa recién creada compañía”.
Indicó el órgano persecutor que dichas declaraciones fueron comprobadas y complementadas mediante la entrega de 7 transferencias a NewPort Consulting aportadas por la propia compañía Odebrecht, quien demostró haberlas realizado durante los meses de junio, julio y agosto del 2011, y en agosto del 2012, siendo estas pruebas perfectas de que el dinero se entregó.
Señala la institución que, durante el proceso judicial, los fiscales a cargo del caso también demostraron que el imputado creó toda una estructura para el lavado del dinero producto de los sobornos mientras ejercía las funciones de ministro de Obras Públicas, “utilizando como testaferros a su abogado Conrado Pittaluga y a su yerno Leonardo Guzmán Font-Bernard quienes recibieron, además, los citados fondos en sus cuentas en Antigua en la compañía creada a esos fines”.
“El Ministerio Público pudo comprobar además que el dinero del soborno no sólo se le entregó en la forma y cantidad exigida por Víctor Díaz en manos del imputado Conrado Pittaluga Nivar y su yerno Leonardo Guzmán Font-Bernard, sino que además lograron demostrar y reposa en el expediente, la evidencia de una transferencia de esa misma cuenta del soborno en Antigua de 400 mil dólares enviada por Conrado Pittaluga a la empresa Indoequipesa, propiedad del testaferro Leonardo Font-Bernard, yerno de Díaz Rúa, mediante falsos contratos de inversión, invirtiendo luego, ese dinero, en la Constructora Solaris propiedad del mismo Víctor Díaz Rúa, quien le devuelve a Conrado Pittaluga tres apartamentos”, indica la publicación.
Remarca la referencia escrita que “por igual y como parte de las evidencias contundentes entregadas por la empresa Odebrecht y las autoridades de Estados Unidos y Brasil gracias al Acuerdo de Cooperación, en el expediente reposa la evidencia de la adquisición con parte de los citados US$6,629,080.00 de soborno, del yate Pershing 2011, de 60 pies, valorado nuevo en cinco millones de dólares por el yerno de Víctor Díaz, Leonardo Guzmán, yate éste que es propiedad real del imputado Víctor Díaz conforme reposan las evidencias en el expediente”.
Destaca que los fiscales a cargo del caso consideran que se trata de un círculo de soborno y lavado bien estructurado, “donde nace el soborno en manos de Víctor Díaz, quien trata de disimular en manos de su abogado y yerno y vuelve finalmente a sus manos en dinero y un yate”, permaneciendo el resto del dinero bajo el control del exfuncionario.
Dice que el Ministerio Público demostró el enriquecimiento ilícito del antiguo ministro “el cual consta en el expediente acusatorio, en el que se estableció que en el año 2004, en su primera declaración jurada de bienes”, declaró un patrimonio neto de RD$63 millones 532 mil 898 pesos (1,244,596 dólares).
“Sin embargo, cuatro años más tarde, en su declaración jurada de bienes declaró un patrimonio neto de RD$350 millones 550 mil 168 pesos (6,9 millones de dólares), equivalente a un incremento de un 552% de su patrimonio en sólo cuatro años”, señala el escrito.
La Procuraduría señala que en adición y durante las pesquisas realizadas en la investigación, se pudo comprobar un incremento exorbitante en el uso de las tarjetas de crédito, ya que en el año 2005 había hecho transacciones por unos RD$ 113 millones de pesos (2,2 millones de dólares) y en el 2011 lo hizo por RD$20 millones 484 mil 712 pesos con 75 centavos (404,671 dólares). INS
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