
El periodista Miguel Franjul (en el recuadro) dirigiéndose a los asistentes en el homenaje a la Bandera Nacional. (Fuente externa). Inter News Service
Santo Domingo, 18 feb (INS).-El director del periódico Listín Diario, Miguel Franjul, advirtió que persiste un cuadro de amenaza y peligro de conspiración contra la soberanía nacional y debilitar el orden constitucional, por lo que instó a mantenerse firmes por la defensa y la integridad de la nación.
Expresó que dentro de esas amenazas están las presiones y maniobras para revertir la sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional del año 2013, sobre el derecho a la nacionalidad, y adherir el Estado dominicano a la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
Durante su discurso en el acto a la bandera, que cada año organiza el diario con un desfile militar en sus instalaciones, Franjul expresó que “desde la separación de Haití, no han cesado los empeños de quienes pretenden erosionar nuestra soberanía, imponiendo criterios que distorsionan o debilitan nuestras leyes migratorias y de ciudadanía, o intentando atarnos a pactos y estructuras multilaterales que las limitarían de manera irreversible”.
Esas declaraciones las ofreció en la presecia del ministro de Defensa, Carlos Antonio Fernández Onofre; el vicealmirante comandante general Juan Bienvenido Crisóstomo Martínez, de la Armada Dominicana; Luis Miguel De Camps, ministro de Educación; Luis Rafael Lee Ballester, director de Migración; Homero Luis Lajara Solá, vicealmirante retirado de la Armada; Juan Pablo Uribe, presidente de Efemérides Patrias; Wilson Gómez Ramírez, presidente del Instituto Duartiano; reverendo padre Isacc García de la Cruz, rector de la Universidad Católica del Nordeste; Gema Hidalgo, administradora general de medios impresos y digitales de Grupo Corripio.
Esa inquietud también ha sido advertida en diversas ocasiones por directivos del Instituto Duartiano y otros sectores de la sociedad civil por la masiva entrada al país de extranjeros indocumentados, especialmente de haitianos, en complicidad con dominicanos civiles, militares y policías asociados con organizaciones que trafican personas por la frontera común.
A continuación texto íntegro del discurso del señor Miguel Franjul:
El Listín Diario se siente profundamente honrado con su presencia, al compartir esta fiesta de la dominicanidad que, año tras año, celebramos en el marco de las efemérides de nuestra Independencia.
Nuestro propósito es enaltecer los símbolos nacionales, como expresión de una fe inquebrantable en los valores que hicieron posible la construcción de una República Dominicana libre y soberana.
Es, además, un verdadero motivo de orgullo patriótico que, en esta ocasión, sea la Armada de la República Dominicana quien rinda respetuoso honor al pabellón tricolor, el mismo que defendió con gallardía en la histórica batalla naval de Tortuguero, en abril de 1844, consolidando así la gesta independentista a menos de un mes de proclamada la libertad.
En esta lancha que hoy exhibimos, queremos representar simbólicamente aquellas primeras flotillas que, tanto en Tortuguero como en Beller y Las Carreras, y en otros puntos del litoral de la isla, contribuyeron decididamente a derrotar a las escuadras navales y terrestres haitianas, afianzando el control político y militar de nuestras fuerzas independentistas.
Desde entonces hasta nuestros días, la Armada continúa siendo un escudo protector de nuestros espacios marinos y del territorio nacional, combatiendo la inmigración ilegal, el narcotráfico y la trata de personas, en un estado de vigilancia y alerta permanentes que, con harta frecuencia, esta sociedad no reconoce ni valora en su justa dimensión.
Desde la separación de Haití, no han cesado los empeños de quienes pretenden erosionar nuestra soberanía, imponiendo criterios que distorsionan o debilitan nuestras leyes migratorias y de ciudadanía, o intentando atarnos a pactos y estructuras multilaterales que las limitarían de manera irreversible.
Hace algún tiempo advertimos, en un editorial, que esa conspiración estaba en marcha. Hoy nos atrevemos a ratificarlo: la amenaza y el peligro no han desaparecido; al contrario, persisten latentes.
Existen indicios que evidencian la continuidad de maniobras solapadas para revertir los alcances de la histórica sentencia del Tribunal Constitucional sobre el derecho a la nacionalidad.
La falacia, difundida desde 2013, de que dicha sentencia “despoja de la nacionalidad” o “desnacionaliza” a extranjeros radicados en el país, está siendo reactivada desde diversos frentes para justificar la eventual adhesión del Estado dominicano a la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
Si esas maquinaciones prosperaran, con el concurso cómplice del Congreso Nacional, esas sentencias históricas penderían de un hilo y quedarían expuestas a su invalidación.
Los reiterados ataques que ha sufrido la República Dominicana en el seno de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, por aplicar rigurosamente los mandatos constitucionales y las decisiones de nuestro Tribunal Constitucional, son señales inequívocas de esa conspiración.
Aceptar esa jurisdicción abriría una peligrosa vía legal para imponer el jus solis absoluto, es decir, reconocer como dominicano a todo hijo de extranjero nacido en territorio nacional, sin importar su estatus migratorio, aunque sus progenitores se encuentren en situación ilegal.
Además, implicaría que las repatriaciones de inmigrantes ilegales realizadas por el gobierno dominicano, en legítimo ejercicio de su soberanía, serían declaradas ilegales y violatorias de los derechos humanos.
Por todo ello, este acto de hoy adquiere una relevancia mayor. Nos convoca a mantenernos firmes en esta cruzada por la defensa y la integridad de nuestra nación. INS
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