
El presidente Luis Abinader, seguido de imágenes de archivo de haitianos cruzando el río Masacre y otros en un mercado binacional. Inter News Service
Santo Domingo, 6 sep (INS).- El gobierno dominicano cerró este miércoles el paso de la frontera por Dajabón (región noreste del país), que limita con Haití, luego de la persistencia de trabajadores haitianos en continuar la construcción del canal para el desvió hacia su territorio de las aguas del río Masacre que cruza entre las dos naciones.
La orden fue dada por el presidente de la República, Luis Abinader, quien precisó que la medida responde a dos propósitos fundamentales y que la apertura eventual dependerá de los resultados que se logren.
“La frontera se cerró por dos objetivos fundamentales y esos objetivos están en proceso de cumplirse y vamos a evaluar al final del día si podemos abrirla de nuevo”, indicó, al advertir que lo más importante es que tienen que cumplirse los tratados internacionales sobre el manejo de las aguas fronterizas.
Señaló que el segundo propósito es capturar a los haitianos todavía prófugos, acusados de participar en la muerte de cuatro personas de una familia en la comunidad de Aminilla, en Dajabón, demarcación que está ubicada a 305 kilómetros (189 millas) desde Santo Domingo.
Los fallecidos son el hacendado Ramón Eugenio Medina (Papito), de 60 años, su esposa Carmelina Antonio Cabreja Ramos, de 49 años y un hijo del matrimonio, Daniel Medina Cabreja, de 19. Otro resultó herido y es atendido en un hospital.
Abinader afirmó que su intención “es dar un mensaje, como lo estamos dando, de que van a tener resultados drásticos los que incurran en ese tipo hechos”.
SELLARON EL PASO
Después de implementarse la ordenanza ejecutiva, que fue ejecutada por el Cuerpo de Seguridad Fronteriza Terrestre (Cesfront), el vocero de la Presidencia y director de Estrategia y Comunicación Gubernamental, Homero Figueroa, informó que ciudadanos haitianos están sellando el paso del agua desde el río Masacre, cumpliendo la exigencia expresada por el Gobierno dominicano.
Agregó que la gestión del jefe de Estado ha reforzado su política de control fronterizo para garantizar la seguridad y la integridad de sus ciudadanos, en línea con las medidas de seguridad nacional.
Figueroa, además, destacó la importancia de mantener un diálogo y una colaboración pacífica entre las naciones vecinas, y reafirma el compromiso del Gobierno dominicano “de abordar las preocupaciones fronterizas de manera privativa, constructiva y en beneficio del interés nacional”.
Mientras los extranjeros esperan por la reapertura de la puerta, el área de la frontera en Dajabón está militarizada por miembros del Cuerpo Especializado en Seguridad Fronteriza (Cesfront) y del Ejército de la República Dominicana (ERD), que impiden el paso de civiles desde unos 100 metros antes de llegar a la línea que divide ambas naciones, según reportes de los medios nacionales.
Una gran cantidad de furgones y camiones cargados de mercancías quedaron varados en el lugar. Todas las puertas están cerradas, incluida la que da acceso a las instalaciones del mercado binacional, donde cientos de haitianos pasan diariamente a territorio dominicano para realizar sus compras y ventas de diferentes tipos de productos.
La afluencia de estos extranjeros hacia el suelo local ha aumentado los últimos meses debido a la crisis política, social e inseguridad, de salud y alimentaria que padece Haití, eventualidades que se han agravado desde que en julio del 2021 fue asesinado a tiros el presidente Jovenel Moïse, que gobernó del 2017 a 2021.
Esa situación se caracteriza por una escalada de violencia nacional, con zonas prácticamente controladas por bandas armadas e incidentes diarios de ataques y secuestros, y que se ha cobrado la vida desde principios de año de más de 1,400 personas, según una estimación de Naciones Unidas, que ha reclamado «apoyo urgente» para el país más pobre de las Américas. INS
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