
Sacerdotes y diáconos que leyeron el Sermón de las Siete Palabras. Inter News Service
Santo Domingo, 8 abr (INS).- La Iglesia católica llamó la atención al liderazgo político y social, y a la sociedad en sentido global, a que actúen para erradicar los graves problemas que abaten a la República Dominicana, como la falta de escrúpulos para promover la corrupción y el clientelismo, los maltratos a las mujeres, el desempleo, la migración irregular, los feminicidios y contaminación ambiental, entre otros.
Esos temas fueron denunciados este Viernes Santo por los sacerdotes al pronunciar el tradicional “Sermón de las 7 Palabras” desde la sede de la Catedral Primada de América en el que con un tono enérgico abordaron la realidad económica, social, cultural, política y religiosa del país.
La primera palabra, que hace referencia a la expresión “Padre, perdónalos que no saben lo que hacen”, estuvo a cargo de la religiosa Lourdes Martínez Arcángel, quien destinó su discurso al perdón, en especial para la clase política que en los últimos días ha estado en el ojo público por presuntos casos de corrupción Calamar.
«Perdona la falta de honestidad de tantos políticos que compran la conciencia de muchas personas por unos cuantos pesos e incluso por un plato de comida», dijo Martínez.
Esta continuó pidiendo perdón por la falta de escrúpulos que algunos políticos muestran con ciertas acciones que hacen para lograr sus metas.
La segunda persona en hablar fue Angela Cabrera, Fundadora de la Comunidad Discípula Misionera por la Santidad, que reflexionó la frase: “Hoy mismo estarás conmigo en el paraíso”.
La religiosa optó por abogar por el rol actual de las mujeres en la sociedad y las dificultades a las que se enfrentan, entre estas la mortalidad por cesáreas, unión entre adolescentes, homicidios de mujeres, feminicidios y la contaminación ambiental.
De igual modo, citó la alta tasa de unión sentimental entre un menor y un adulto, comparando al país en ese aspecto con África.
“La tasa del matrimonio infantil es similar a la de los países más pobres, como por ejemplo los del África Subsahariana. Nuestro país es el más alto de la región latinoamericana y caribeña en este tipo de uniones. Más de un tercio de las jóvenes se casan antes de cumplir los 18 años, a pesar de que la Ley lo prohíbe”, indicó.
Finalmente, concluyó su participación con un llamado a reflexión hecha por el Papa Francisco acerca de la continuación ambiental.
“Abogo por otra madre, hermana de todas las madres de nosotros, la tierra Los delitos medioambiente tales como los incendio forestales y deforestación, así como la contaminación de los ríos y la contaminación minera con enormes movimientos de tierras en busca de oro, basureros, cementerios de vehículos chatarra necesitamos una reconstrucción para alcanzar el paraíso”, recalcó.
La tercera palabra de Jesucristo fue: “Mujer, he ahí tu hijo. Hijo, he ahí tu madre”. Esa parte continuó bajo la responsabilidad de Ofelia Pérez, directora general de congregación Las Altagracianas.
Esta, al igual que su camarada, dirigió las palabras hacia la defensa de las mujeres, condenando la sexualización de estas en las redes sociales.
“El Panorama sigue siendo desgarrador en muchas sociedades, en donde ser mujer es una condena para ser humillada, vejada y maltratada o simplemente usada para el sexo o la pornografía”, explicó.
De igual forma, hizo hincapié en la poca exaltación que tienen las damas independientes que sin escándalos logran grandes cosas. “La sociedad hoy en día promueve por las redes el poder del cuerpo “cuanto pueden dar placer”, manifestó, al asegurar «las mujeres representan el mayor número en representaciones políticas, pero cuando tratan de elegirlas quedan relegadas».
La cuarta exclamación, “Dios mío, Dios mío ¿Por qué me has abandonado?”, la pronunció Luis F. Rodríguez Simé, vicario adjunto de pastoral del Distrito Nacional Norte, quien trató el tema de la inseguridad ciudadana, los problemas en la educación y el estancamiento en el desarrollo del país. «En las calles de nuestro país hay que andar con miedo hasta de quienes están uniformados y la muerte sigue desfigurando el rostro de la República Dominicana», dijo el sacerdote.
Este además criticó el estancamiento en cuanto al desarrollo del país especialmente en la educación. «Años van y vienen y no se ve una mejoría en la educación de nuestro país, no hay que hacer muchos estudios para ver el atraso que hay en el país “, señaló.
Rodríguez Simé terminó diciendo que “necesitamos un mar de dignidad que nos bañe y nos devuelva el verdadero orgullo de ser dominicano».
La quinta palabra, “Tengo Sed”, la dijo el Padre Cesáreo Núñez, quien hizo fuertes observaciones al Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, así como la falta de conciencia de la población en ese tópico.
”La falta de conciencia, de la ciudadanía, un Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, desaparecido y aparentemente sin planes, un intento macabro de privatizar las aguas, unido a la creciente deforestación y la contaminación de las aguas superficiales y subterráneas, son parte de la agenda con la que se pretende equivocadamente responder a este desafío”, denunció el religioso por los niveles de contaminación que recaen sobre el agua.
Manifestó su preocupación por la alta demanda de agua y la escasez que existe al igual que el bajo nivel de acuífero de los ríos.
«La demanda de agua supera la oferta sostenible con notables consecuencias a corto y largo plazo y, por otro lado, los ríos mueren por algunos proyectos que dejan algunos pesos a unos cuantos», manifestó Núñez.
Agregó que “la minería irresponsable junto a las políticas que pretenden privatizar las aguas y el alto nivel de contaminación dejan sin aliento, el planeta y muchos seres vivos mueren por la falta de agua. En este sentido la tierra misma grita tengo sed”.
La sexta frase que Jesucristo dijo en la cruz antes de morir, la pronunció el padre Isaías Mata Castillo. Afirmó que en la República Dominicana reina el clientelismo y un mar de corrupción, citando como muestras los casos de investigación judicial por presuntos actos de corrupción administrativa denominados por el Ministerio Público: “Pulpo, Medusa, Coral y Calamar”.
La penúltima palabra: “Todo está consumado”, fue anunciada por el padre Isaías Mata Castillo quien instó a seguir los pasos de Jesús.
«Tenemos el ejemplo de tantos y tantas que durante toda su vida han seguido el camino de Jesús y que al final han podido decir: misión cumplida», dijo.
La séptima proclamación de Jesús: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”, la dijo el sacerdote Robert Valentín Alcántara al referirse a la falta de oportunidades que hay en República Dominicana la cual, dijo, lleva a los jóvenes a emigrar.
«Los políticos no se dan cuenta o se hacen los indiferentes y no se percatan que por cada dominicano que emigran, al país entran al menos cinco extranjeros. A ese ritmo nuestro país seremos menos en nuestro propio suelo», pronunció. INS
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