P. Rico-Si el cambio climático sigue incrementando el nivel de mares y océanos, el futuro de la humanidad dependerá de una evolución metamórfica que convierta al ser humano en anfibio

Los efectos del cambio climático impactan a cada vez a más personas en el mundo. Inter News Service

Por Rafael Santiago Medina

San Juan,19 nov (INS).- El nivel del mar subió globalmente entre 21 y 24 centímetros desde 1880 y casi la mitad de ese crecimiento aumentó en los últimos 30 años, según los últimos estudios realizados por la Naciones Unidas.

El rápido aumento de la tasa de crecimiento del nivel de mar preocupa grandemente a los científicos y ambientalistas, los cuales siguen viéndose defraudados por los resultados de eventos internacionales como la reciente vigesimoséptima conferencia de las Naciones Unidas sobre el cambio climático celebrada en Egipto, comúnmente conocida como COP27.

Días enteros de deliberaciones internacionales que no llegan a más de reconocer el problema, pero sin acuerdos verdaderamente resolutivos.

Durante el siglo 20, el promedio de crecimiento del nivel del mar aumentó a una tasa de 1.5 milímetros por año. Para la década de 1990, ese aumento fue de 2.5 milímetros. Y entre 2006 y 2015, el aumento ascendió a 3.5 milímetros por año.

No hay duda alguna que ese aumento drástico en el nivel del mar obedece al cambio climático mundial. En la medida que las emisiones a la atmósfera de los gases de efecto invernadero calientan la tierra, se producen dos situaciones que causan el aumento del nivel del mar. La primera situación es por la dilatación térmica. Los océanos absorben el 90% del exceso de calor provocado por el calentamiento global.

El agua, al calentarse por esta subida de temperatura, se expande y a consecuencia los océanos y mares ocupan más espacio en el llamado planeta Tierra, que por efecto de este paulatino crecimiento marino terminará llamándose el planeta Agua. El derretimiento de los glaciares alrededor, especialmente en la Antártida y Groenlandia, abonan sustancialmente a este crecimiento en el nivel de los océanos y mares.

Las altas temperaturas persistentes causadas por el calentamiento climático causaron que los glaciares se derritan más rápidamente de lo que acumulan nieve nueva que se convierta en hielo. Esa velocidad récord de derretimiento de los glaciares se ha podido evidenciar con investigaciones indicativas de que entre 2000 y 2004 se registraron 227 mil millones de toneladas de hielo derretido anualmente  En tanto, entre 2005 a 2019, ese número incrementó a 298 mil millones de toneladas.

Acerca de este fenómeno del derretimiento de los glaciares, hay que distinguir que el hielo en el Ártico es en gran medida hielo marino que está sobre el mar y no sentado sobre la tierra, como sucede con el hielo de la Antártida.

Así que el hielo derretido en el Ártico no aumenta el nivel del mar, porque el agua extra producto del derretimiento lo que hace es reemplazar físicamente el espacio que el hielo ocupaba ya sobre el mar, contrario a lo que ocurre tras el derretimiento del hielo de la Antártida.

Según datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), un 40% de la población mundial vive a menos de 100 kilómetros de la costa, haciéndola más vulnerable a este fenómeno del incremento en el nivel de los océanos y los mares.

Con dicho incremento, las consecuencias abarcan desde la destrucción de las zonas de cultivo agrícola hasta la destrucción de viviendas e infraestructuras. Esto ocasiona pérdidas de alimentos necesarios para la alimentación de la humanidad, de empleos y, en consecuencia, un alto costo de pérdidas económicas.

La salinización de los acuíferos en zonas terrestres disminuye el agua potable disponible, ocasionando la pérdida de los humedales y pantanos, con lo cual se pone en peligro la flora y la fauna que habita en estos ecosistemas.

A su vez, el aumento en el nivel de océanos y mares conlleva a que miles de personas se vean obligadas a abandonar sus hogares en áreas sepultadas por el agua marina. Islas de menor altitud están amenazadas de quedar anegadas por el mar y desaparecer.

El resultado de este fenómeno será una emigración forzosa derivada del cambio climático con sus consabidas consecuencias políticas y de crisis humanitarias en el mundo. De acuerdo al último informe de evaluación del Panel Intergubernamental del Cambo Climático (IPCC, siglas en inglés) se prevé que en el mejor escenario posible el nivel de los océanos y mares crezca entre 20 y 30 centímetros para 2050 y de 43 a 50 centímetros para 2100, siempre y cuando la temperatura global se mantenga por debajo de los dos grados centígrados.

Empero, si fracasan los intentos por detener el calentamiento global y sigue acelerándose el derretimiento de los glaciares, principalmente de la Antártida, las predicciones para 2100 son que la subida del nivel marítimo podría ser de entre 80 centímetros y más de dos metros, en el peor de los escenarios.

Algo verdaderamente terrible para la humanidad. Entonces sí será inevitable que el planeta Tierra cambie su nombre al planeta Agua. Y con el transcurrir de siglos venideros, la existencia del ser humano sobre el planeta dependerá de su capacidad de una evolución metamórfica de aclimatamiento a una vida esencialmente marina, que nos convierta en anfibios. INS

rsm/ndc

Attachments

  • jpg 2 CLIMATICO
    Los efectos del cambio climático impactan a cada vez a más personas en el mundo. Inter News Service
    Tamaño de archivo: 204 KB Descargas: 132