P. Rico-Demógrafa y economista desmienten al gobernador Pierluisi en cuanto a que la fuga migratoria boricua a Estados Unidos se esté estabilizando

Contradicen pronósticos del gobernador Pedro R. Pierluisi sobre el flujo migratorio. Inter News Service

Por Rafael Santiago Medina

San Juan, 12 nov (INS).- Para la demógrafa Judith Rodríguez y el economista Argeo Quiñones no hay tal cosa como una posible estabilización de la fuga migratoria de boricuas a Estados Unidos.

La demógrafa Rodríguez indicó que el flujo migratorio actual es proporcionalmente similar en términos poblacionales al que se registraba en los años anteriores al 2017, cuando pasó sobre Puerto Rico del huracán María. En ese periodo, el éxodo fluctuó entre las 27,000 y 30,000 personas menos en la Isla en un año.

Explicó, en declaraciones al diario puertorriqueño El Vocero, que el efecto de la ola migratoria actual no se puede comparar con la que hubo hace 10 años porque hay menos personas en Puerto Rico.

Según Rodríguez, la magnitud de la migración no puede ser igual que la que tuvimos una década atrás porque ahora hay menos población de la que había entonces. “Ahora hay menos gente joven, por lo tanto, no vamos a tener más cantidad de gente. Uno tiene que ver eso en término de la magnitud del tamaño de la población”, aclaró.

Datos extraídos de la Encuesta sobre la Comunidad correspondientes al año calendario 2021 y publicados por el Negociado del Censo reflejan que unas 27,000 personas en la Isla emigraron a Estados Unidos en ese año.

Subrayó Rodríguez que el tamaño de la población en Puerto Rico bajó drásticamente en los últimos 10 años, pero el efecto reductor se nota más en la población joven.

En su opinión, “con María se vio ese incremento y fue bien alto; después vino la pandemia y fue un año en el que se detuvo un poco la migración, pero era porque estábamos en pandemia y nadie se movía”.

Con la apreciación de la demógrafa Rodríguez coincide en la entrevista el catedrático de economía de la Universidad de Puerto Rico (UPR) Argeo Quiñones, quien explicó que las condiciones de las carreteras y el problema energético, sumados al cambio climático y aumento en el costo de vida, serán cruciales para que las personas decidan irse o quedarse.

Vaticinó, conforme a su proyección, que Puerto Rico podría experimentar una nueva ola migratoria con los ajustes de la deuda pública que ha tramitado el gobierno y la Junta de Control Fiscal.

Entre estos ajustes, el que más le preocupa a Quiñones es el acuerdo que logre el gobierno para pagar la deuda de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) y su efecto en el precio por el servicio de luz.

“Creo que Puerto Rico llegó a un punto económico que, de ahí en adelante, lo que viene es un desmoronamiento y tú lo percibes en la infraestructura, el sistema eléctrico, las carreteras, la Universidad. Lo único que se ve es deterioro y hemos llegado a un punto del que difícilmente nos podremos recuperar”, manifestó a la periodista Ayeza Díaz Rolón en la entrevista con el diario boricua.

También, destacó que la incertidumbre con la tasa contributiva de las empresas foráneas impactará el panorama económico y contributivo de Puerto Rico.

“Es falso que se pueda estabilizar la migración y creo que estamos a punto de otra oleada. Con el ajuste financiero que está generando la junta fiscal y la negociación de la deuda de la AEE, lo que se augura es que las personas que continúen residiendo en la Isla tendrán que asumir una carga mayor en términos del ajuste de la deuda. Mientras más gente se vaya, mayor será el ajuste per cápita en la Isla, y con eso lo que viene es más deterioro”, expuso para contradecir los pronósticos del gobernador Pedro R. Pierluisi.

Quiñones también mencionó que la pobre calidad en la educación pública y el incremento en la incidencia criminal pueden ser factores para que las personas migren.

“Cualquier mensaje de estabilización son mensajes políticos de un gobernador al que se le está cayendo el edificio”, abundó el catedrático. INS

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