R. Dominicana-Abinader advierte que el país no participará en una eventual intervención militar en Haití, pero tampoco va a aceptar refugiados haitianos

Parte de los nuevos equipos militares para vigilar la frontera dominico-haitiana. Inter News Service

Santo Domingo, 10 oct (INS).- El presidente Luis Abinader dejó establecido este domingo que la República Dominicana solo jugaría un rol diplomático en una posible pacificación de Haití, no tendría una participación ante una eventual intervención militar internacional, pero advirtió que no va a aceptar a refugiados haitianos en caso de que la situación que afecta a esa nación llegue a necesitarlo.

En una rueda de prensa desarrollada en el Instituto Técnico  Ignacio Loyola de la provincia Dajabón (zona Noroeste), el mandatario reiteró que República Dominicana ha hecho suficiente para ayudar al vecino pueblo.

El jefe de Estado manifestó que “dentro de la diplomacia haremos todo lo posible para ayudar esa fuerza, pero como país no formaríamos parte de esa fuerza”.

El pasado jueves, el primer ministro haitiano Ariel Henry solicitó a la comunidad internacional la ocupación militar de su país para resolver la crisis política y humanitaria que le afecta.

Al respecto, Abinader recordó que hace un año hizo una solicitud ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para que se atendiera a la situación haitiana “sin intervención militar y un año después nos dan la razón”.

Precisó, además, que la República Dominicana no puede hacerse cargo del problema de Haití, la nación más pobre de América Latina, al asegurar que “la solución es una responsabilidad colectiva internacional”.

“Mayor ayuda humanitaria de la que ya damos en los hospitales y otras áreas, no se encontrará”, indicó el gobernante dominicano.

Desde su llegada al poder, el estadista quisqueyano ha impulsado acciones para regularizar y mejorar las relaciones domínico-haitianas, por lo que ha dejado en claro, incluso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, “que si bien los dominicanos somos solidarios con los habitantes del vecino país, la solución de sus problemas son solo de su incumbencia y nunca habrá solución dominicana a la crisis haitiana”.

Tras el  asesinato del presidente haitiano Jovenel Moïse en julio de 2021 por parte de sicarios sudamericanos, Haití se enfrenta a una crisis sociopolítica, económica, de seguridad y sanitaria sin precedentes, marcada por una inflación galopante y una persistente escasez de combustible, agravada por un brote de cólera surgido en algunas de las barriadas más deprimidas.

Las manifestaciones se han multiplicado por todo  el territorio después de que el ministro Ariel Henry anunciara el aumento de los precios de los derivados del petróleo con el argumento de que así podrían estar disponibles en las estaciones de servicio.

Las actividades cotidianas en las principales vías del área metropolitana de Puerto Príncipe, capital haitiana, están prácticamente paralizadas. Muy pocos comercios e instituciones públicas y privadas han abierto sus puertas y el transporte público se limita a unas cuantas furgonetas, lo que obliga a las personas a caminar por calles repletas de basura.

Se recuerda que a principio de septiembre una coalición de legisladores, asambleístas y activistas comunitarios de la ciudad de Nueva York , Estados Unidos, anunciaron el pedido de solicitud a la ONU y demás entidades internacionales.

Equipos militares

Por otro lado, el presidente Luis Abinader informó la adquisición y puesta en servicio de un robusto equipamiento militar para garantizar la seguridad en la frontera, incluyendo reemplazo de seis helicópteros Huey II, 10 nuevas aeronaves para reconocimiento y vigilancia, así como la creación de un Comando Sur de la Fuerza Aérea en Barahona (región Suroeste), entre otras medidas.

Ese aprovisionamiento es complementado con la actualización y modernización de los equipos de radio-ayuda para la navegación aérea, nueva torre de control y sistema de luces en la Base Aérea de San Isidro.

El moderno equipamiento incluye 21 vehículos blindados de transporte de personal y 4 camiones anti motines para modernizar la flotilla del Ejército. Los blindados, la mayor adquisición de ese tipo de vehículos por parte de los gobiernos locales a partir de 1961, son de última generación, de la marca URO, modelo Vamtac ST5, con capacidad para transportar 9 efectivos y están dotados de armas automáticas para autodefensa.

También incorporarán nuevos helicópteros que permitirán cumplir efectivamente tareas como reconocimiento y vigilancia aérea, operaciones tácticas, transporte de personal, búsqueda y rescate, evacuaciones médicas, transporte de carga, extinción de fuegos forestales y entrenamiento.

Las medidas muestran un énfasis especial del Gobierno en su determinación de poner control a la entrada ilegal de inmigrantes, resguardar la zona fronteriza y contribuir a formalizar el comercio para beneficio de ambos países, de manera especial en estas circunstancias de inestabilidad del vecino país.

En fecha 20 de febrero de este año el Gobierno inició la primera etapa de una valla fronteriza inteligente de 54 kilómetros, hecha de hormigón armado y estructura metálica, con 19 torres de vigilancia y control, 10 puertas de acceso para patrullaje y 54 kilómetros de caminos para vigilancia y mantenimiento a ambos lados.

La valla fronteriza inteligente tendrá sensores de movimiento y térmicos, cámaras de seguridad y drones de alta capacidad de tipo militar, entre otras características. Será continuada con una segunda etapa que completará una extensión de 173 kilómetros, de un total de 391.6 kilómetros que constituye la línea fronteriza. INS

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