P. Rico-Fiona/Idebajo pide que la visita de Biden sirva para dejar en evidencia que la crisis de la isla es anterior a los desastres

“Nos preguntamos si las compritas, el agua y las ayudas son suficientes para acabar con este desastre”, dice Idebajo. / Inter News Service

Salinas, 3 oct (INS).- La Iniciativa de Ecodesarrollo de Bahía de Jobos (Idebajo) solicitó hoy que la visita del presidente Joe Biden sirva para que quede claro “que ni huracanes ni terremotos ni pandemias ni inundaciones son los culpables del desastre de Puerto Rico. El desastre es anterior, lo han provocado décadas de políticas públicas y corporativas que han debilitado y vulnerado nuestras comunidades, y han creado las condiciones para que, lo que para otros son daños reparables y preparativos que evitan riesgo, para nosotros se vuelve la certeza de la pérdida y el dolor de tener que volver a empezar”.

Agrega que “vivir en el Caribe en el siglo del cambio climático es una realidad que amenaza nuestras vidas constantemente, limita o reduce la posibilidad de una vida digna y nos debe llamar a la acción pues el riesgo es real, inminente y atenta con la desaparición de nuestras comunidades”.

“Los últimos cinco años son más que evidencia de eso. Pero culpar a la naturaleza sería como culpar a la gente por la pobreza que tienen que sufrir. Es una manera de ignorar que la fiebre no está en la sábana, que hay razones más profundas que han hecho nuestra situación una de constante respuesta para, a duras penas, sobrevivir el desastre lo suficiente para prepararnos vagamente para el próximo”, señala Idebajo.

Añade que “mientras los gobiernos y corporaciones se han enriquecido de un sistema que ha llevado a la naturaleza al límite y empobrecido a millones, quienes pagamos las consecuencias somos los menos responsables de este desastre. A esta constante amenaza de vivir en el Caribe en condiciones de crisis climática, añadamos vivir en un país en crisis económica, en austeridad impuesta por una Junta de Control Fiscal por la que nadie votó, en la que el Partido Demócrata tuvo mano directa, y a la que no le interesa el bienestar del pueblo”.

Señala que Puerto Rico es un país al que evidentemente se le han negado las posibilidades de ejercer su propio poder para buscar su bienestar “por una relación colonial que nos impide hasta decidir si un barco con diésel puede entrar para atender necesidades apremiantes de su propia gente”.

“Añádale una crisis de vivienda, salud, falta de mantenimiento a propósito de la infraestructura pública, encarecimiento de todo empobreciéndonos aún más, una política de privatización que ha creado las condiciones para seguir sacándonos dinero a bolsillos de poderosos dentro y fuera de Puerto Rico. Sumémosle a eso, en nuestra zona, una economía para los de afuera, que sacan billones que no se quedan en el sureste”, afirma.

Y en el caso específico de Salinas, “de una injusticia ambiental que nos convierte en un ‘brownfield’ no declarado; en un zafacón donde todas las industrias contaminan y enferman sin que ningún gobierno, ni de Puerto Rico ni de Estados Unidos haga nada, de una pobreza que expulsa y nos hace perder a nuestra juventud por el exilio, la migración o la calle. Entiendan todo esto y nos daremos cuenta de una receta del desastre en que los huracanes son simplemente un empujón”.

Y concluye: “Nuestra respuesta es organizarnos para construir el poder de pueblo que necesitamos para poder transformar estas realidades que nos hacen vivir la injusticia, la pobreza, la enfermedad, el hambre, la contaminación y la falta de oportunidades. Necesitamos deshacernos de la politiquería, venga de donde venga, de aquí o allá. Necesitamos retomar nuestras tierras de manos de especuladores que encarecen nuestro acceso a tierra y vivienda… nos deben justicia, dignidad, democracia y prosperidad, vivir bien”. INS

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