
Pese a los disturbios en su país, los haitianos se abastecen de alimentos en los mercados dominicanos. / Inter News Service
Santo Domingo, 15 sep (INS).- República Dominicana cerró su embajada y los servicios consulares en Haití, debido al incremento de la crisis política y social, así como el deterioro de la situación de la inseguridad que vive la vecina nación.
El gobierno local también dispuso la evacuación del personal civil de estas oficinas, según se explica en un comunicado de prensa servido hoy por la sede diplomática y en el que precisa que la medida será “hasta nuevo aviso”.
“Nuestras líneas telefónicas y redes sociales permanecerán abiertas, para compartir información 24/7”, señala el documento.
Asimismo, las autoridades recordaron a todos los dominicanos que se encuentren en territorio haitiano “guardar prudencia y limitar sus desplazamientos”.
Por igual, recomendaron “tener consigo, dentro de la medida de lo posible, provisiones de primera necesidad (alimentos no perecederos y medicamentos)”.
Más temprano, el ministro de Relaciones Exteriores de República Dominicana, Roberto Álvarez, confirmó la versión reseñada por los medios nacionales sobre el envío de fuerzas militares especiales para el reforzamiento de la seguridad de la sede diplomática. “Se reforzó la seguridad de la embajada”, explicó el canciller al periódico de circulación gratuita Diario Libre.
Desde ayer, miércoles, varias embajadas también han informado el cierre de sus servicios en suelo haitiano, debido a los últimos acontecimientos en los que resultaron muertos cuatro oficiales de la Dirección General de la Policía de Haití.
El caso fue condenado por los altos mandos policiales e informaron que están investigando la situación para esclarecer las circunstancia de este “atroz y repugnante” hecho.
Las agencias noticiosas internacionales reportaron que Francia, España, Canadá y México anunciaron el cese de sus operaciones hasta nuevo aviso.
De igual forma recomendaron a sus nacionales “limitar” sus viajes hacia Haití y en caso de que se necesite, “tener mucho cuidado durante el viaje” y tener a mano artículos de primera necesidad.
Los cuerpos diplomáticos señalan en comunicados dados a conocer en sus redes sociales que, por los altercados, sus servicios estarían cerrados, sin informar cuándo podrían reanudar sus operaciones.
Las últimas movilizaciones se deben al reciente anuncio de un ajuste los precios del combustible para que estuvieran disponibles en las estaciones de servicio.
En ese sentido, el miércoles decenas de manifestantes atacaron la casa del líder del Sector Democrático y Popular (SDP), Andre Michel, un aliado del primer ministro de facto, Ariel Henry.
Esta mañana, la Asociación Profesional de Bancos (APB) anunció el cese total de las operaciones de los bancos comerciales en todo el país a partir de este jueves, motivado a que se produjeron disturbios que afectaron varias sucursales bancarias.
Varios vídeos de aficionados publicados en las redes sociales muestran escenas de saqueo del complejo 18, ubicado en Juvénat, de Pétion-ville. En el área metropolitana de Puerto Príncipe, capital de Haití, varias empresas no han abierto sus puertas y están pidiendo a sus clientes y empleados que se queden en casa, debido a la situación socioeconómica.
Dos de siete periodistas que realizaban el pasado domingo un reportaje en el barrio haitiano de Cité Soleil, escenario de un sangriento enfrentamiento entre bandas, fueron asesinados y posteriormente quemados, informó el lunes la prensa haitiana.
Los reporteros fueron identificados como Frantzsen Charles, que trabajaba para FS News, y Tayson Lartigue, de Ti Jenn Jounalis. Ambos fueron atacados por una banda armada cuando realizaban un reportaje con los padres de una niña asesinada.
El miércoles, los manifestantes bloquearon calles de Puerto Príncipe con rocas, neumáticos incendiados, rejas de metal, dejando la capital sin tráfico. Escuelas y negocios, incluyendo bancos, cerraron mientras varias columnas de humo se elevaban por toda la ciudad.
Los choques entre esas organizaciones armadas han dejado un balance de cientos de muertos en Haití y ha llevado a huir a más de tres mil personas de la violencia del área metropolitana.
La vulneración masiva de derechos fundamentales forma una secuencia de eventualidades en la vida diaria de los haitianos recogidos puntualmente en los registros de entes vigilantes de los derechos humanos a escala global.
Hasta este mes, las cifras documentadas sobre violación de esos derechos en Haití son impresionantes, dibujando un cuadro aterrador del dolor humano que oprime a ese pueblo.
Los bandoleros han impuesto su ley del miedo desde los primeros días de julio pasado, en Puerto Príncipe, tras el asesinato del presidente Jovenel Moïse a manos de sicarios sudamericanos. Una alianza de peligrosos grupos armados atacó los barrios Nan Brooklyn, en Cité Soleil. Hay muchos desaparecidos, según la Red Nacional de Defensa de los Derechos Humanos.
Además, los delincuentes han incendiado y demolido casas. El 10 de julio, miembros de la pandilla “5 Segundos” tomaron el Palacio de Justicia de Puerto Príncipe y obligaron a oficiales judiciales a abandonar el lugar, cargaron con computadoras, escritorios y otros bienes, según confirmó el titular de la Asociación Nacional de Secretarios Judiciales de Haití. INS
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