
Pese a la advertencia de la FAO, las autoridades dominicanas aseguran que los precios de los alimentos están bajando. / Inter News Service
Santo Domingo, 8 sep (INS).- El representante en el país de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Rodrigo Castañeda, advirtió este jueves que los precios de los alimentos seguirán en alza en el año 2023, debido al impacto de la guerra entre Rusia y Ucrania, zona de donde sale una buena parte de los fertilizantes que se utilizan en la actividad agrícola mundial.
Castañeda dijo que las proyecciones de ese organismo sobre el costo de los alimentos es que seguirán elevados a causa del costo de los fertilizantes, de las energías, y manifestó que un 30 por ciento de los fertilizantes se produce en la zona de conflicto, “por lo tanto, esta situación, hasta que no tenga la certeza de solución, seguirá afectando el costo de los alimentos”.
Al participar en el XXIII Encuentro Nacional de Líderes del Sector Agropecuario, organizado por la local Junta Agroemepresarial (JAD), Castañeda indicó que la situación restringirá la capacidad de pago de la población más vulnerable, entre ellos mujeres y niños, quienes tendrán un acceso más limitada a la comida.
“Como consecuencia, tendrá un efecto en el gasto público de los países, porque pone mayor presión en los programas de protección social que necesitan más ayuda, más protección y más financiamiento, y más paquetes de ayuda para los agricultores”, expresó.
Declaró que esto también tiene efectos sobre los recursos naturales, lo que preocupa, ya que se está interesado en producir más, en intensificar la producción, pero hay riesgo de no hacerlo adecuadamente.
“Lo que queremos evitar es que esta crisis de alimentos se transforme en una crisis de sostenibilidad, por lo que hay que discutir las formas de innovar para que la producción sea sostenible. El hambre tiene un costo y es alto”, enfatizó.
El funcionario de la FAO señaló que “hasta el año 2021, un total de 767 millones de personas sufren hambre en el mundo. No alcanzan a suplir sus necesidades de energía necesaria para ejercer las actividades del día a día”, y observó que la República Dominicana tiene 700 mil individuos en esas condiciones.
“Si vamos a seguridad alimentaria, son 2,300 millones que tienen inseguridad alimentaria en el mundo. Eso significa que no consumen alimentos saludables, que no son inocuos, que no son estables. No tenemos datos en República Dominicana, pero espero que a finales de este año podamos tener datos que indiquen cómo vamos en ese aspecto”, expresó.
Apuntó que, de acuerdo a los datos de Naciones Unidas, en el 2017 el costo del hambre en la nación caribeña fue equivalente a 2.6% del Producto Interno Bruto (PIB) “y eso es muchísimo, que pudo haberse invertido en agricultura, por ejemplo. Es un tema que hay que poner en la agenda. Hay que generar mayor eficiencia y tecnología e innovación”.
Castañeda citó que el otro elemento que influye en el costo de los alimentos es la tasa de cambio, el alza en el transporte marítimo, la larga de cadena de los precios, “que es muy notorio en República Dominicana y los países de América Latina”. INS
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