P. Rico-Genetistas modifican el tomate y la papa para obtener más vitamina D

En estado natural, los tomates no producen vitamina D. / Inter News Service

Por Rafael Santiago Medina

San Juan, 29 ago (INS).- Aunque las hojas de los tomates contienen de forma natural uno de los componentes básicos de la vitamina D, pero en niveles muy bajos, genetistas de Reino Unido del centro “John Innes”, lograron una poderosa técnica de edición de genes (el famoso ya Crispr-Cas9), para que esta sustancia, llamada provitamina D3, se acumule en la fruta madura del tomate, además de la hoja.

La operación de ingeniería genética ha sido todo un éxito, porque lograron que la conocida planta contenga hasta 60 veces más vitamina D que la ingesta diaria recomendada para un adulto.

Con ello se ayuda a resolver un importante problema se salud, porque cuatro europeos de cada 10 tienen un nivel insuficiente de vitamina D y este déficit afecta ya a mil millones de personas en el mundo.

La vitamina D se genera en nuestro cuerpo después de la exposición de la piel a la luz UVB, pero esto no ocurre en muchos países del norte, por la falta de horas de sol.

Por esa razón, el nuevo cultivo transgénico podría ayudar a millones de personas con insuficiencia de vitamina D y que ahora tienen un mayor riesgo de padecer enfermedades tan graves como cáncer o demencia senil.

Además, varios estudios científicos ya han también demostrado que la insuficiencia de vitamina D está relacionada con una mayor gravedad de la infección por el SARS Cov-2.

En concreto, las hojas de estas plantas modificadas genéticamente contienen hasta 600 ug de vitamina D de origen vegetal (la llamada D3) por gramo de peso y la ingesta diaria recomendada de vitamina es de 10 ug para adultos.

“Hemos demostrado que se pueden biofortificar los tomates con vitamina D mediante la edición de genes, lo que significa que los tomates podrían desarrollarse como una fuente sostenible de vitamina D a base de plantas”, explicó la profesora Cathie Martin, autora de la investigación cuyos prometedores resultados publica la revista “Nature”.

Además, el cultivo de los tomates transgénicos también podría ayudar a la economía de los agricultores, ya que las hojas de esta planta actualmente se tiran a la basura, pero ahora podrían usarse para elaborar suplementos de vitamina D de origen vegetal.

Sin embargo, no basta con sembrar estos tomates transgénicos, porque se necesita también un tratamiento con luz UVB durante, al menos, una hora para poder obtener la vitamina D. Aunque la cantidad que se logra es importante: equivalente a la vitamina D que contienen dos huevos medianos o 28 gramos de atún, que son dos de las fuentes dietéticas recomendadas para obtener este tipo de vitamina.

Además, si estos nuevos tomates se sacan al sol durante más tiempo, los investigadores aseguran también que la dosis de la vitamina D en la fruta madura podría aumentar aún más.

Este tipo de edición genética para poder obtener esta vitamina de forma natural también podría aplicarse a otras hortalizas, como la berenjena, la patata y el pimiento, ya que tienen la misma vía bioquímica.

En los países del norte, donde las horas de sol se reducen de forma considerable, las personas necesitan obtener vitamina D de su dieta o con el consumo de suplementos, porque su exposición a la luz solar no es lo suficientemente fuerte como para que el cuerpo la produzca de forma natural.

“Los tomates enriquecidos con provitamina D que hemos producido ofrecen una fuente vegetal muy necesaria de la vitamina del sol. Esa es una gran noticia para el creciente número de personas en todo el mundo que sufre el problema de insuficiencia de vitamina D”, dijo también el doctor Jie Li, quien participó del proyecto. INS

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