
Algunos miembros de la pandilla 400 Mawozo en Haití. Inter News Service
Santo Domingo, 13 may (INS).- La empresa dominicana de transporte Caribe Tours suspendió dos rutas de viajes de las que realiza desde y hacia Haití, ante la inseguridad que impera en la vecina nación donde los últimos días han aumentado los secuestros de autobuses con pasajeros a bordo.
La administración de la compañía le comunicó al noticiario de televisión CDN, que se tomó la decisión de no poner en peligro a los usuarios ni a los choferes por la inestabilidad que se registra en la nación más empobrecida de la región.
Caribe Tours actualmente opera cinco rutas desde y hacia Haití, dos por el sur hacía Puerto Príncipe, otra por el norte hacia Petionville y una ultima por Elías Piña que se mantiene en operación. Tienen como destino final las ciudades de Cabo Haitiano, Tabar y Petionville, próximo a la capital haitiana.
Como parte de las estrategias de prevención, la institución informó que utiliza personas conocedoras de la zona de riesgos en Haití para que alerten de cualquier situación y evitar incidentes con pasajeros y chóferes.
Las compañías de transporte privado que circulan hacia el vecino pueblo están evitando la región de Jimaní (territorio dominicano) y otros puntos, iniciativa que se enmarca en un proceso de seguridad ante los repetidos raptos por parte de miembros de bandas criminales que operan en ese país.
El 10 de mayo de 2022, la Policía Nacional de Haití y el Consulado Honorario de Turquía confirmaron el secuestro de un autobús en el que viajaban ocho ciudadanos turcos, un rapto que se produjo a las afueras de Puerto Príncipe.
En el vehículo propiedad de la compañía Metro viajaban 17 personas en total, de los que se desconoce su ubicación, fue retenido por la pandilla 400 Mawozo cuando se desplazaba entre Santo Domingo y la capital haitiana.
El cónsul honorario de Turquía en Puerto Príncipe, Hughes Josué, dijo a las agencias de noticias que los ciudadanos secuestrados son cinco hombres y tres mujeres, de entre 20 y 26 años, que trabajan como cooperantes en el campo de la educación.
Además de los viajeros turcos, el aparato de transporte era ocupado por ocho son haitianos, siete de ellos pasajeros y la azafata, y el chofer, de nacionalidad dominicana.
Las autoridades dominicanas y las haitianas manejaron la información de que la retención se produjo en la misma zona donde hace días el grupo armado de delincuentes apresó al diplomático dominicano Carlos Guillén Tatis, quien luego fue liberado en circunstancias aún no aclaradas.
Las informaciones de los medios de comunicación de ambos países expresaban que la pandilla exigió 500,000 dólares por la liberación de Guillén Tatis, pero ninguna de las autoridades se han pronunciado al respecto.
Al menos dos autobuses de pasajeros ya han sido capturados desde el pasado el martes en la localidad de Martissant, un caso denunciado por el coordinador de la Asociación de Propietarios y Choferes de Haití, Mehu Changeux.
La zona donde ocurrieron estas eventualidades se ha convertido en una de las más peligrosas de Haití, al punto de que los enfrentamientos acontecidos han obligado a desplazarse a 20.000 personas y no existe prácticamente presencia o control por parte de las instituciones.
Esas acciones se cometen en medio de un aumento de la violencia y poco después de la extradición a Estados Unidos, el 3 de mayo, de Germine Joly, líder de la banda «400 Mawozo», de acuerdo con una publicación de Crisis24, una empresa global con sede en Canadá experta en gestión integrada de riesgos y servicios de seguridad.
La entidad internacional advierte en una información difundida el 9 de mayo que Croix-des-Bouquets y los vecindarios del norte de Puerto Principe “continúan viendo un aumento en tiroteos de pandillas, incendios provocados y disturbios civiles desde finales de abril, y una de las principales fuentes de ingresos de las pandillas que operan en ese país y que la policía carece de la capacidad para combatir los delitos violentos”.
Con el incremento de los raptos en Haití casi todos los sectores han sido víctimas: profesores, pastores, abogados, pequeños comerciantes, estudiantes, extranjeros, quienes reciben la mayor atención de los medios, sobre todo internacionales.
Durante el año pasado, el Centro de Análisis e Investigación en Derechos Humanos (CARDH) contabilizó 1,009 secuestros, a diferencia de los 796 de 2020. La institución informó que para el primer trimestre de este año hubo menos secuestros de extranjeros en comparación con el 2021, aunque no ofreció cifras. INS
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Inter News Service Agencia de Noticias