
La cantante Lizette Cubero interpretó canciones de “El Jilguero Arecibeño”. Inter News Service
Por Tania Polanco Murillo
Arecibo, 5 dic (INS).- A ritmo de guitarra y acordes de trío, cantantes y músicos se unieron hoy domingo para dar voz a los grandes éxitos del bolerista puertorriqueño Cheíto González, el inolvidable “Jilguero Arecibeño”, en una fiesta de pueblo que reunió a decenas de personas en la plaza Luis Muñoz Rivera, en la ciudad de Arecibo, cuna del famoso interprete.
Hasta allí llegaron autoridades municipales, líderes cívicos, promotores, artistas y seguidores denominados “cheístas”, todos admiradores de quien es considerado una de las mejores voces de Puerto Rico a más de medio siglo de su deceso.
El líder cívico y cultural Tito Correa, organizador del evento, destacó que Cheíto González representa una figura icónica en el género del bolero, con aportes invaluables por su calidad como cantante e interprete.
“Su voz distinguió por su gran potencia y afinación. Cheíto hacía primera, segunda y tercera voz, lo que no es frecuente y tenía una manera diferente, una magia especial para interpretar el bolero”, expresó Correa.
Dijo que por esas razones, las canciones de “El Jilguero Arecibeño” siguen figurando entre las más solicitadas, a 59 años de su muerte
«Cheíto con su voz inconfundible ganó reconocimiento internacional en México, República Dominicana, Venezuela, Panamá y en muchísimos países con cultura de trío.Ya era famoso en los años ’50 «, indicó.
CAMBIOS EN EL BOLERO
El promotor cultural señaló que el vocalista tiene el mérito de haber revolucionado la manera de cantar bolero.
“Cantaba con un estilo propio, muy novedoso para la época. Además es muy afinado y de una muy buena dicción. Y sigue influenciando a cantantes que hoy destacan en Puerto Rico”, remató.
Sostuvo que Cheíto llegó a grabar cerca de 300 canciones en una carrera artística prolífica, pero muy corta, pues murió con solo 27 años de edad.
En su carrera destacó con canciones como “Cristal”, “Egoísmo”, “Fruto amargo”, “Frenesí” o “El viejo parquesito», entre otras, muchas de ellas interpretadas hoy ante un público emocionado, que bailó e hizo coros desde las gradas del parque de Arecibo, ciudad que no olvida a su jilguero.
Carmen Sonia Velázquez, presente en el homenaje, recordó que su hermano Cheíto con 17 años ya estaba sobre el escenario. “Yo cantaba sus canciones siendo una niña pequeña”, expresó la microbióloga, con una carrera en la industria farmacéutica en Puerto Rico.
A los ocho años Cheíto, dijo, tocaba con perfección la guitarra y que a los doce, como niño prodigio, ganó un programa de talento. Desde entonces comenzó a darse a conocer acompañado del famoso compositor boricua Pepito Lacomba. INS
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Decenas de personas llegaron a la Plaza del Recreo para recordar la vida del bolerista. Inter News Service
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