Por Rafael Santiago Medina
San Juan, 17 oct (INS).- Para que Puerto Rico pueda entrar a una nueva era automovilística que supere los motores por combustión como ya se proyecta en Estados Unidos y en muchos países del mundo, es necesario resolver el problema del deterioro crítico del sistema de electrificación del país.
Una buena infraestructura eléctrica es fundamental para el desarrollo de puestos de recarga de baterías de automóviles que puedan estar dispersas por el país, similar a lo que son hoy las estaciones de gasolina o diésel.
Sin duda, los automóviles eléctricos se convertirían para un sistema nacional de electrificación en crisis en una carga adicional de demanda de energía eléctrica que la infraestructura energética del país no puede satisfacer en estos momentos.
Es tanta la preocupación existente en el Negociado de Energía, que la entidad pública se vio en la necesidad de realizar una vista pública para discutir ideas que faciliten la creación de un reglamento para la construcción de infraestructura que permita tener más vehículos eléctricos en la isla.
Le urge a Puerto Rico ponerse a tono con lo dispuesto por el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, para que la mitad de los vehículos vendidos en Estados Unidos para 2030 sean eléctricos. En Puerto Rico hay al menos dos leyes que exigen adelantar la llegada de autos eléctricos, pero muchas de las disposiciones de estas leyes no se han podido poner en práctica.
Pronosticar que de aquí al 2030 el sistema generatriz energético de electricidad esté reconstruido y modernizado para el reto que constituye la nueva era de coches eléctricos en el mundo es tarea especulativa, pero todo apunta a que no.
Los dueños de estaciones de recarga de automóviles eléctricos tendrían el costo operacional adicional de autoabastecerse de electricidad con sistemas de energía solar fotovoltaicas propias.
En 2014 se aprobó la Ley 81, para fomentar la compra de vehículos eléctricos. Esta legislación exime del pago de arbitrios por los vehículos eléctricos y propone “eliminar todo tipo de obstáculo al establecimiento de la infraestructura necesaria para la instalación y uso de estaciones de recarga”.
Cinco años más tarde, en mayo de 2019, se aprobó la Ley 33, que establece como política pública que la Administración de Servicios Generales (ASG) reemplazará la flota de carros del gobierno por unidades que trabajen con fuentes alternativas al combustible fósil.
Esta ley estableció que a partir del pasado año fiscal se comenzaría a adquirir vehículos híbridos o eléctricos con miras a que la flota del gobierno sea eléctrica a partir de 2027. Se estima que será muy difícil que el gobierno de Puerto Rico pueda cumplir con la expectativa de la ley aprobada.
Ya el resto del mundo se prepara para la nueva era de vehículos eléctricos. La empresa suiza ABB ha anunciado el lanzamiento de Terra 360, una estación de carga capaz de energizar al 100% cualquier auto eléctrico en solo 15 minutos.
Nuevas tecnologías de cargadores de baterías automovilísticas se desarrollan en el mundo actualmente y se proyecta que estarán disponible en América Latina en 2022. INS
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