Nueva York, 13 jun (INS).- Los incidentes acaecidos en algunas localidades de Cuba, el domingo 11 de julio, son el resultado de un plan diseñado por el gobierno de Estados Unidos para, de manera oportunista, ejercer la mayor presión contra la nación antillana, aseguró hoy la Misión Permanente de Cuba ante Naciones Unidas, en Nueva York.
De acuerdo con la misión diplomática esto se hace “en momentos en que enfrentamos una compleja situación, derivada de 16 meses de enfrentamiento a la pandemia y el actual rebrote, además del severo recrudecimiento del bloqueo y las brutales restricciones que impone (Washington) al pueblo cubano”.
Se indicó que esto ha provocado una grave afectación al normal funcionamiento de la economía cubana al disminuir severamente los ingresos por exportaciones de bienes y servicios, el acceso a combustibles y a medicamentos e insumos médicos.
“A esto se adicionan otras medidas como el incumplimiento del otorgamiento del número de visas para emigrar y viajar de forma temporal a los Estados Unidos y la suspensión de servicios consulares en Cuba, que limita considerablemente los viajes de cubanos”, según la declaración recibida por la agencia Inter News Service (INS).
La Misión Permanente de Cuba ante Naciones Unidas aseguró que “con estas medidas se pretende presentar a un país colapsado y en caos, para provocar un estallido social y justificar una intervención externa”.
“La participación de Estados Unidos está demostrada, (ya que) es público el financiamiento otorgado a individuos en Cuba y en el exterior para crear grupúsculos en nuestro país que fomenten el desorden interno, provoquen y realicen actos contra instituciones y cometan acciones terroristas”.
Añadió que “también es público y notorio el estímulo e instigación a actos de enfrentamiento a las instituciones y las leyes cubanas, mediante campañas mediáticas con mentiras y tergiversaciones de la realidad cubana”.
Se ha intentado, además, desacreditar al gobierno cubano con relación al manejo de la pandemia de Covid-19 y se pretende menoscabar los indicadores epidemiológicos nacionales, que reflejan los resultados del intenso trabajo desarrollado, en función de preservar las vidas humanas.
Producto de ese esfuerzo mancomunado, agregó, contamos con una vacuna propia y otros cuatro candidatos vacunales.
“Denunciamos, en los términos más enérgicos, los actos violentos promovidos y ejecutados por elementos delincuenciales, incluidos ataques a las fuerzas del orden público. El plan que provocó los incidentes del 11 de julio ha fracasado. Se mantiene el normal funcionamiento de las instituciones, en las condiciones que impone la emergencia sanitaria. El Estado y Gobierno cubanos y sus instituciones tienen pleno control de la situación”, adujo la declaración.
La Misión Permanente de Cuba ante Naciones Unidas dijo que el Gobierno ha tomado y tomará las medidas necesarias para garantizar la paz y tranquilidad ciudadanas, al tiempo que rechazó que, contrario a lo que se ha dicho de manera malintencionada, “las autoridades cubanas han llamado al enfrentamiento y la violencia entre compatriotas”.
“Hemos acudido a nuestro pueblo que, como siempre ha sido, es el protagonista de la defensa de la Patria ante agresiones mercenarias, ataques terroristas, planes de sabotaje económico, medidas de coerción económica y otros planes de desestabilización. La instigación a dividir a los cubanos proviene desde el exterior”, ratificó.
Igualmente, denunció “enérgicamente la campaña de desinformación y descrédito articulada desde Washington”.
“Frente a estas maniobras y los intentos de proyectar una imagen de inestabilidad, quebrantando la tranquilidad ciudadana y nuestro Estado de Derecho y Justicia Social, el pueblo cubano amante de la paz y con una profunda vocación humanista no renunciará ni un ápice a la construcción de una sociedad inclusiva, democrática, próspera y sostenible con todos y para el bien de todos”, estableció la Misión Permanente de Cuba ante Naciones Unidas. INS
ndc
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