R. Dominicana-Centrada la prensa nacional en el enfrentamiento diplomático con Nicaragua

Los cancilleres Denis Moncada y Roberto Álvarez, protagonistas del enfrentamiento. / Inter News Service

Santo Domingo, 8 jun (INS).- Ha llamado la atención de la prensa nacional las declaraciones directas de su canciller Roberto Álvarez sobre asuntos internos de países de la región, actitud que se interpreta como un cambio de estrategia del gobierno dominicano respecto a la política diplomática con algunas naciones.

Ayer, el canciller Álvarez expresó en su cuenta de Twitter que “las detenciones de los precandidatos presidenciales Cristiana Chamorro y Arturo Cruz en Nicaragua son un acoso de la oposición ante las elecciones presidenciales de noviembre. Estas medidas antidemocráticas indican la creación de un ambiente de intimidación e intolerancia”.

Afirmó que “los cargos contra Chamorro y Cruz y la cancelación de la personería jurídica del único partido de oposición con que contaba la Coalición Nacional para enfrentar al presidente (Daniel) Ortega, apuntan a la eliminación de toda oposición democrática. Instamos a la liberación de Chamorro y Cruz”.

Horas después de ese pronunciamiento, el gobierno de Nicaragua, donde se celebrarán elecciones generales el 7 de noviembre, protestó de manera enérgica exigiendo respeto “ante las insólitas declaraciones” del canciller dominicano.

A través de un comunicado de su canciller Denis Moncada, Managua considera que esos son asuntos que solo conciernen al pueblo y gobierno nicaragüenses, y dijo que su respuesta “es en nombre de la decencia, la soberanía, la no intromisión, no injerencia, y no interferencia, que nos rigen de acuerdo a todas las Cartas Internacionales que rigen la vida soberana entre los Estados”.

“Llama poderosamente la atención, y debemos decir que nos llena de vergüenza ajena, el que un pueblo valiente, como el hermano pueblo dominicano sea humillado así, porque en su nombre se cometen ultrajes y atropellos a la soberanía de pueblos hermanos”, sostiene.

Algunos medios locales, como el impreso Listín Diario, han hecho recuentos de otros pronunciamientos similares del canciller Roberto Álvarez con relación a países de la región.

Recuerda que recientemente el gobierno de Abinader también emitió declaraciones que originaron malestar diplomático en Venezuela, Haití y China.

Tanto el mandatario dominicano como el canciller han asegurado en varias ocasiones que “no puede haber una solución dominicana” a los problemas de Haití.

Expresa el rotativo que el 2 de diciembre el canciller haitiano, Claude Joseph, pidió en una reunión a su homólogo dominicano (Álvarez), un cambio en la retórica de las autoridades de este país, para eliminar la “narrativa negativa” hacia Haití y hacia sus ciudadanos, que “dejan mucho que desear”.

Las confrontaciones han continuado, ahora por la canalización del río Masacre planteada por el gobierno del presidente haitiano Jovenel Moise y que es rechazada por la sociedad dominicana por considerarla una violación al tratado de Haití y República Dominicana firmado el 21 de enero de 1929, sobre Tratado de Fronteras en virtud del cual fijaron los límites fronterizos bilaterales.

Los problemas fronterizos se remontan al Tratado de Aranjuez, firmado el 3 de junio de 1777, por Francia y España, que implicaba un reconocimiento jurídico de la ocupación paulatina de la parte Este de la isla de Santo Domingo por parte de los franceses.

En el caso de Venezuela, agrega el impreso Listín Diario, el diplomático dominicano ha sido reiterativo desde que asumió su función, en agosto del año pasado, que en el país sudamericano se requiere una negociación que garanticen elecciones justas, libres y transparentes, para la salida de la crisis.

Al respecto, el funcionario llegó a plantear en el Grupo de Lima un referéndum consultivo mediado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Destaca que las fricciones diplomáticas iniciaron desde la juramentación del presidente Luis Abinader, el 16 de agosto del año pasado, cuando planteó una consolidación de las relaciones con Estados Unidos y un evidente enfriamiento con China.

Al canciller Álvarez, designado por el jefe de Estado quisqueyano cuando todavía era presidente electo y con una amplia hoja de servicio en el campo diplomático, se le atribuye una inclinación hacia la política internacional estadounidense.

El gobierno de Daniel Ortega, en Nicaragua, es considerado de tendencia socialista y un enemigo político de Estados Unidos. INS

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