San Juan, 13 may (INS).- La Mesa Social publicó un informe detallado sobre fallas en los protocolos de salud relacionados al reinicio de clases presenciales -el 10 de marzo y hasta el presente- en el que se concluye, entre otras cosas, que hubo deficiencias significativas por parte del Departamento de Educación (DE) en el manejo y servicios a la población de diversidad funcional.
Otro hallazgo importante es que en aquellas escuelas en que hubo regreso presencial, se reportaron mayores contagios que en aquellas que se mantuvieron en formato virtual, lo que confirmó los temores expresados por la Mesa Social, organizaciones sindicales y organizaciones de padres y madres sobre el riesgo en que se estaba poniendo a las familias ante un regreso a clases poco planificado y sin las medidas adecuadas.
El informe también da cuenta sobre las limitaciones y deficiencias en los recursos y planificación para la implementación de la educación a distancia; discute temas como eventos específicos en planteles, así como limitaciones y deficiencias encontradas en el manejo y cumplimiento de protocolos por parte de varias agencias del gobierno que estaban llamadas a trabajar en coordinación para asegurar la salud del personal docente y no docente, así como del estudiantado.
El documento de 19 páginas es producto del trabajo del Comité de Educación de la Mesa Social compuesto por profesionales en el área de educación, psicología y salud, y padres de estudiantes del sistema educativo.
El informe se publicó en respuesta a la preocupación continua sobre el estado de salud y acceso a la educación de la niñez en Puerto Rico durante la pandemia de Covid 19; así como también las recientes determinaciones del manejo del ambiente escolar por parte del gobernador Pedro Pierluisi a través de la más reciente orden ejecutiva.
Marysel Pagán, doctora en salud pública y especialista en el área de salud y seguridad ocupacional, enfatizó que la implementación de protocolos relacionados a la salud de la comunidad escolar no puede ser atropellada y parcial.
“Los protocolos efectivos toman tiempo de implementación, conllevan adiestramientos y herramientas de control de contagios que aún no se observan en las escuelas”, alertó Pagán.
La especialista añadió que “algunas escuelas ni siquiera demuestran cumplimiento con la estructura y recursos requeridos para mantener un ambiente sanitario, mucho menos para controlar contagios de un virus como la Covid-19”.
Estos hallazgos cobran aún más importancia ahora que el gobierno decidió que los indicadores de trasmisión pasarán a un plano secundario, dando luz verde a la apertura de escuelas que se encuentran en pueblos con nivel rojo de transmisión y con certificaciones parciales, o sea que no han sido certificadas por el epidemiólogo municipal.
“Nos preocupa grandemente las implicaciones. No se hicieron cambios durante el cierre en cuanto a materiales y recursos en las instalaciones, no se corrigieron ni atendieron las diversas situaciones con las escuelas que abrieron y encima de eso presentan un esquema de flexibilización en la apertura sin restringir otras actividades”, lamentó la doctora y especialista en educación especial Ángeles Acosta.
El informe incluye recomendaciones para resolver las situaciones, como la compensación del tiempo lectivo para estudiantes de diversidad funcional, procesos de avalúo para los planes educativos individualizados, cernimiento para los estudiantes preescolares, una campaña comprensiva de salud pública para la prevención y manejo de Covid-19 en el ambiente escolar y la revisión de la organización escolar para que se atempere a las necesidades y requisitos de salud.
“No podemos seguir permitiendo que nuestros maestros, estudiantes y personal escolar siga sufriendo la falta de voluntad política y coordinación gubernamental para poner en condiciones apropiadas los planteles de manera tal que se viabilice regreso seguro a clases”, puntualizó la profesora Janice Soliván- Roig. INS
aa
Inter News Service Agencia de Noticias