Por Rafael Santiago Medina
San Juan, 20 mar (INS).- Si bien se hace urgente atender el problema de las deficiencias de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) y la necesidad de una transformación del sistema de electrificación del país, la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) y la urgencia de actualizar su infraestructura no debe quedar en el olvido y necesita una atención inmediata.
Errores frecuentes de facturación por cobros excesivos a los abonados al servicio de agua potable, la pérdida hídrica a través de salideros en las tuberías y la sedimentación de los embalses son situaciones que ameritan atención urgente.
Es una denuncia reiterada la pérdida de demasiada agua debido a roturas recurrentes en los conductos, contadores defectuosos y otras deficiencias, y se estima que hasta un 60 por ciento del agua ya tratada se desperdicia antes de que llegue a los hogares.
Aparte, en lo concerniente a la calidad del agua, los informes de la EPA apuntan a tendencias preocupantes por violaciones en el porcentaje de nitratos y subproductos con base de cloro.
Además de las filtraciones en los conductos que llevan el agua, otro de los problemas para la AAA en Puerto Rico es la altísima sedimentación en los embalses que afecta a gran parte de su capacidad, lo que se vio agravado tras el huracán María, en septiembre de 2017.
Según estimaciones, los embalses pudieron haber perdido más del 12% de su capacidad a raíz del evento atmosférico y la capacidad de almacenaje es de 40% o menos debido a la sedimentación.
Según el científico Jorge Ortiz Zayas, Puerto Rico es uno de los países con mayor cantidad de embalses per cápita en el mundo, pero la poca capacidad de retención de agua que tienen estas reservas es agravada por la falta de control de la sedimentación y la inexistencia de un plan de limpieza y dragado.
A la falta de agua se suman las consecuencias para la economía y más en concreto para el campo, pues según informes del Departamento de Agricultura la sequía de los años 2014 al 2016 provocó pérdidas en la agricultura de cerca de 13 millones de dólares, una situación que podría incluso incrementarse en 2020.
Puerto Rico cuenta con 38 embalses y represas, pero solamente 11 de los 34 embalses públicos proveen el agua potable que consumen aproximadamente 3.1 millones de habitantes. INS
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