Por Rafael Santiago Medina
San Juan, 31 dic (INS).- Aunque con el Brexit regresan las aduanas, el acuerdo comercial no prevé el pago de cuotas y aranceles en el comercio entre Reino Unido y los países miembro de la Unión Europea.
Sin embargo, se cancela la libre circulación de personas, así como la atención médica asegurada con la tarjeta de salud europea o la posibilidad de participar en el programa Erasmus para estudiantes universitarios.
La pesca supone el aspecto con más aristas que pulir. La cuestión de cuál es el porcentaje que le corresponde a Reino Unido en las aguas del océano Atlántico y del mar del Norte motivó que el acuerdo haya estado a punto de fracasar.
Los pesqueros de la UE tendrán que reducir sus capturas en aguas británicas un 25% de aquí a 2026. A partir de esa fecha se discutirá un porcentaje adicional. Cada año se renegociará el reparto de las aguas entre Londres y Bruselas.
En cuanto a permisos de residencia y visados, la libre circulación deja de existir en suelo del Reino Unido. A los visitantes de la UE en Reino Unido (y a los británicos en la UE) ya no les bastará con mostrar su documento de identidad, a partir de octubre de 2021 tendrán que enseñar el pasaporte en los controles fronterizos.
Para estancias superiores a tres meses, será necesario solicitar visado. Esto afecta a los británicos con segundas residencias en países de la UE; ya no podrán permanecer en ellas todo el tiempo que deseen.
Los ciudadanos de la UE residentes en Reino Unido con anterioridad al 31 de diciembre de 2020 deberán ahora solicitar un permiso de residencia. Tendrán tiempo de hacerlo hasta el 30 de junio de 2021. Estos permisos serán de dos tipos; indefinido para quien lleve más de cinco años viviendo en el país, y limitado en los casos inferiores a ese número.
En cuanto al comercio entre Reino Unido y los países de la UE, no habrá arbitrios pero sí aduana.Ningún producto británico pagará arbitrios para entrar en el mercado único europeo o viceversa.
Sectores europeos como el de la automoción, alimentario y aeroespacial continuarán operando en un mercado esencial. Empero, la restauración de aduanas comportará la comprobación de todas las mercancías y su correspondiente documentación.
Los animales vivos se inspeccionarán de uno en uno y en el caso de los de compañía será necesario presentar un certificado de buena salud.
En lo concerniente a las tarjetas sanitarias, ya no será posible recibir atención médica en Reino Unido con la Tarjeta Europea de Seguro Médico de la UE. Tampoco podrán recibirla los británicos que visiten el continente.
El gobierno británico aconseja a sus nacionales que viajen a la UE adquirir seguros de viaje con cobertura médica. El Servicio Nacional de Salud británico deja de ser gratuito para los europeos a menos que estén asentados en el país. Si no lo están, necesitarán un seguro privado. Pero hay excepciones en que la tarjeta seguirá operativa: los pensionistas británicos que ya residen en la UE, los estudiantes en idéntica situación, y los trabajadores transfronterizos.
Por otro lado, en el transporte los carnets de conducir británicos no tendrán validez en territorio de la UE. Los turistas que accedan a las islas en sus vehículos, ya sea en ferry o por el Túnel del Canal de la Mancha, deberán contar con el permiso internacional en vigor, aunque el gobierno británico asegura que no será necesario. Las conexiones aéreas directas seguirán vigentes, pero las aerolíneas británicas no podrán realizar vuelos con escala.
Igualmente, se acaba el roaming. Queda en entredicho el mantenimiento de las tarifas de los operadores nacionales cuando los usuarios europeos de telefonía celular se hallen en itinerancia en Reino Unido, y los británicos en la UE. Podrán cobrarse tarifas adicionales. De momento, las compañías británicas han manifestado no tener intención de cobrar tarifas extra.
Al mismo tiempo se pone fin en Reino Unido a los programas Erasmus.Los estudiantes europeos ya no podrán cursar un año de sus estudios de grado en Reino Unido, cuyos participantes eran decenas de miles cada año. Y los británicos en Europa, tampoco. La excepción es que gracias a un pacto suscrito con la República de Irlanda, los estudiantes de Irlanda del Norte podrán seguir participando del programa. Es uno de los resquicios de la frontera que aparece entre la República de Irlanda y los cinco condados del norte adscritos a la Corona británica.
Se establece, asimismo, un sistema de puntos para los ciudadanos de la Unión Europea que quieran mudarse al Reino Unido. Un baremo tendrá en cuenta factores como el conocimiento de la lengua inglesa, la edad, el nivel de estudios y la obligación de contar con una oferta de trabajo retribuida con 26,500 libras esterlinas anuales (unos 29,500 euros) de cara a la obtención de un visado de cinco años de duración
Tras su aprobación en el Parlamento británico el 30 de diciembre (521 votos a favor y 73 en contra), Reino Unido respalda el acuerdo comercial alcanzado «in extremis» con la Unión Europea el día de Nochebuena y que entrará en vigor a partir de mañana, primer día del nuevo año 2021. INS
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