P. Rico-Coronavirus/Se agota el tiempo para devolver a Puerto Rico su potencial económico por intermedio de la industria farmacéutica (análisis)

Por Rafael Santiago Medina

San Juan, 12 abr (INS).- La advertencia que economistas están haciendo es que se está agotando el tiempo para devolverle a Puerto Rico su potencial económico.

Y la única manera de hacerlo actualmente, entienden los economistas, es aprovechando la coyuntura histórica del anhelo de Estados Unidos de romper con la dependencia de las importaciones desde China de los ingredientes activos API (por sus siglas en inglés) que sirven de base para la producción final de gran parte de los medicamentos que se consumen en la nación estadounidense.

Lo que pretende promoverse es un cabildeo proactivo en el Congreso de Estados Unidos y en la Casa Blanca para que Puerto Rico vuelva a ser una meca de inversión de capital para la industria farmacéutica mediante incentivos tributarios al fisco federal sobre ganancias de capital por venir a establecerse en Puerto Rico.

Incentivo que estriba en un esfuerzo por iniciar una actividad productiva que sustituya la importación de los API importados actualmente de China y generar, igualmente, una elaboración completa de fármacos para el consumo de los estadounidenses y localmente en Puerto Rico y permita, a su vez, su exportación.

Retumba la advertencia de que es ahora o nunca la oportunidad de reactivar la economía de Puerto Rico con un plan para convertir nuevamente a la isla en emporio industrial farmacéutico, igual que en el pasado con las empresas 936, aunque no necesariamente mediante mecanismos de exención tributaria exactamente iguales.

Es sabido que China exporta el 20% de los productos intermedios en la producción de fármacos a través de la cadena de mercado globalizado del mundo y Estados Unidos procura romper con esa dependencia.

En China se informa que hay 3,500 farmacéuticas, 36% de las cuales son del Estado, 35% de propiedad privada de empresas chinas y 29% extranjeras. Entre esas 1,800 farmacéuticas extranjeras desde 2007, entre ellas Eli Lilly, Abbot, Bristol-Myers, Jonhson and Johnson, GlaxoSmithKline y Merck.

De modo que cerca del 80% de los fármacos que se consumen en Estados Unidos, incluyendo a Puerto Rico, se producen en China. Es, igualmente, el único fabricante del ingrediente activo, conocido en inglés como API.

En momentos de crisis sanitaria por la pandemia de Covid-19 y siendo Estados Unidos el país más afectado, la dependencia de China constituye un desafío y Puerto Rico puede ser la solución.

Se ha reducido la industria farmacéutica en Puerto Rico a unas 30 empresas, de unas 50 que había antes de la derogación a finales de 2006 de la Sección 936 del Código Federal de Rentas Internas y que generaban unos 21,670 empleos directos relativamente bien remunerados dentro de la economía local.

Los empleos directos en esta industria, según datos oficiales, se ha reducido a 12,781: una reducción de un 41.1 por ciento.

La pandemia del Covid-19 ha despertado en Puerto Rico el interés de aprovechar la coyuntura histórica que se ha presentado en Estados Unidos y restaurar, así, el papel protagónico de esta industria en Puerto Rico. Mas el tiempo se agota y lo que economistas dicen es que se está desaprovechando el viento a nuestro favor.  INS

rsm/aa