Por Rafael Santiago Medina
San Juan, 7 abr (INS).- En Estados Unidos, la población más afectada y diezmada por fatalidades asociadas al Covid-19 son los negros.
Así, por ejemplo, en Luisiana, uno de los estados más devastados por el virus, alrededor del 70% de las personas que han muerto son afroamericanos, aun cuando apenas un tercio de la población es de tez negra.
En condados de Milwaukee, donde 27% de los residentes son negros, casi el doble de los residentes afroamericanos dieron positivo a Covid-19 que la mayoría étnica blanca, según muestran cifras publicadas esta semana.
En Chicago, donde los residentes afroamericanos representan un poco menos de un tercio de la población, más de la mitad de los que tienen el virus son negros.
El número de muertos en esa ciudad de Illinois es aún más alarmante: los residentes afroamericanos representan el 72 por ciento de los que han sucumbido al virus en Chicago.
“Esos números te dejan sin aliento, realmente lo hacen”, dijo Lori Lightfoot, alcaldesa de Chicago, quien anunció las cifras de la ciudad el lunes. “Este es un momento de llamado a la acción para todos nosotros”.
Lightfoot, la primera mujer negra en ser elegida alcaldesa de la ciudad, dijo en una entrevista que las estadísticas estaban “entre las cosas más impactantes que creo haber visto”.
Día a día, las estadísticas muestran que la tasa de infección al Covid-19 de los residentes negros es inquietante en algunas de las ciudades y estados más grandes de Estados Unidos.
La alcaldesa de Chicago ha anunciado una campaña de salud centrada en las comunidades negras y marrones de la ciudad en medio de un número creciente de afroamericanos enfermos con Covid-19.
Los datos que surgen en algunos lugares, según los investigadores, se explican en parte por factores que podrían hacer que los estadounidenses de raza negra sean más vulnerables en cualquier brote: tienen menos probabilidades de estar asegurados, es más probable que tengan condiciones de salud existentes y, como resultado del sesgo racial implícito , es más probable que se le nieguen las pruebas y el tratamiento.
Las conclusiones investigativas hechas sugieren que en una sociedad donde los estadounidenses negros tienen trabajos que les permiten quedarse en casa, la propensión a infectarse con el brote del virus es bien alta.
“Si sales a la calle y ves quién sigue trabajando, los datos no parecen sorprendentes”, dijo en declaraciones para The New York Times la salubrista Elaine Nsoesie, de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Boston.
El reportaje del prestigioso diario estadounidense indica que en estados como Carolina del Norte y Carolina del Sur se han informado que, en comparación con los blancos, los residentes negros representan una mayor proporción de pruebas de coronavirus positivas que las que representan en la población general.
Empero no es únicamente en esos estados donde existe el problema, pues las personas negras, en comparación con las personas blancas son las más infectadas proporcionalmente en el área de Las Vegas y entre las que dieron positivo para el virus en Connecticut.
En Minnesota, los afroamericanos han sido infectados con el coronavirus a tasas aproximadamente proporcionales a su porcentaje de la población del estado.
La deficiencia que se está denunciando es que, en muchos lugares, los datos vienen con una limitación significativa, debido a que las autoridades no informan datos raciales para casos en los que se conoce la raza del paciente.
Para un gran porcentaje del total de casos en esos lugares, a veces más del 40 por ciento, no hay información racial disponible.
Estados que son los más afectados por la pandemia (California, Nueva Jersey, Nueva York y Washington) no han proporcionado información a nivel estatal sobre la característica racial de los pacientes, un dato que muchos consideran sumamente importante para un análisis demográfico del brote pandémico en Estados Unidos.
Jumaane D. Williams, defensor público de la ciudad de Nueva York, ha pedido al alcalde que publique un desglose de los casos de coronavirus por raza.
“A pesar de la clara vulnerabilidad de las personas de color en esta emergencia de salud pública, no existen datos demográficos completos sobre las características raciales y étnicas de las personas que se someten a pruebas o reciben tratamiento para Covid-19”, escribieron los senadores demócratas en su carta, refiriéndose a la enfermedad causada por el Covid-19.
Cuando se informan los datos raciales en aquellos lugares que así se hace, los expertos han podido detectar las desigualdades estructurales como posibles explicaciones de las disparidades porcentuales de contagio al Covid-19 de carácter étnico. INS
rsm/ndc
Inter News Service Agencia de Noticias