P. Rico-El carrusel político del círculo vicioso y la conmemorada ciudadanía estadounidense (Análisis)

Por Rafael Santiago Medina

San Juan, 2 de mar (INS).- No parece haber objeción a que se detenga el carrusel de la discusión ideológica sobre la solución jurídica a la identidad nacional de Puerto Rico.

El denominado debate sobre el tipo de relación política con Estados Unidos que se prefiera tiene que avanzar y salir del círculo vicioso.

Para ello, sin embargo, hay que encontrar soluciones pragmáticas y sostenibles que se enraícen en la realidad y no sustentadas en quimeras. O se opta por una disolución de la identidad nacional puertorriqueña en el melting pot de la estadidad como los anexionistas quieren o se perfila una progresiva creación de un Estado soberano y con reconocimiento internacional de identidad propia.

No hay signos de otra solución, según entienden constitucionalistas y académicos de las ciencias políticas, pues cualquier otra opción habría que inventarla.

En el día que se conmemora en Puerto Rico la ciudadanía estadounidense que se impuso a esta posesión colonial en 1917 y que ahora una mayoría de los puertorriqueños aducen añorar tanto por conveniencias económicas principalmente, se impone la necesidad de una reflexión sobre este asunto en medio de la crisis económica y fiscal que se vive en el lar boricua.

Con lo que fue una vez la “vitrina de América”, el paradigma en que se intentó convertir a Puerto Rico ante el mundo hecho pedazos, y un éxodo de puertorriqueños a Estados Unidos, principalmente, como válvula de escape a la crisis y en procura de una mejor calidad de vida, la realidad del presente no parece tener visos promisorios de futuro.

La defensora del anexionismo Miriam Ramírez de Ferrer se ha expresado en contra de mezclar las elecciones generales de noviembre con un plebiscito de estadidad sí o no, tal cual lo aprobó el domingo el Senado de Puerto Rico.

Ramírez de Ferrer se reunió este lunes, día de la conmemoración de la ciudadanía estadounidense, con la gobernadora Wanda Vázquez Garced y, al salir de La Fortaleza, dijo a la prensa que efectuar un plebiscito ahora no es una buena idea.

Argumenta la activista anexionista que si los electores votan en contra de la estadidad como voto de castigo al Partido Nuevo Progresista (PNP) tomaría muchísimo tiempo más convencer a los estadounidenses de que la estadidad es la opción para resolver el problema colonial de Puerto Rico.

“Si yo te ofrezco que te voy a vender una camisa y dices que no la quieres, no es que la quieres después, o no la quieres por equis o ye. Es que no la quieres. Y como Puerto Rico enfrenta grandes intereses que están locos por mantener esto como un paraíso fiscal, ellos tienen los recursos para poner esto en las primeras planas, que en Puerto Rico no quieren la estadidad”, sostuvo Ramírez de Ferrer.

Además, sentenció categóricamente: “Yo creo que no deberían poner la estadidad sobre la mesa porque si los electores la descartan por otras razones políticas, ya sea porque no les gusten los candidatos del PNP y salga el no, están descartando la estadidad por 100 años porque eso va a salir en las primeras planas en Estados Unidos”.

El Partido Popular Democrático (PPD) y el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) han rechazado, también, la consulta plebiscitaria como parte de las elecciones generales de noviembre próximo, con lo cual queda evidenciado que no es tan simple la solución a la situación colonial de Puerto Rico, ni el plebiscito de estadidad sí o no propuesto y aprobado por el Senado como parte de las próximas elecciones generales parece ser la opción para ello.

No debe jugarse de modo politiquero con el asunto del estatus político de Puerto Rico y utilizar un plebiscito como ardid para imantar el voto de los anexionistas y asimilistas a favor del PNP, es lo que no pocos puertorriqueños piensan.

Los que profesan tal pensamiento aseguran que una cosa es la administración pública, que es lo que se pretende resolver en las elecciones generales, y otra el asunto de una solución jurídica y política a la relación de Puerto Rico con Estados Unidos.

La alternativa al problema colonial estriba en un verdadero y confiable proceso descolonizador vinculante con las instancias de poder en Washington, para que sea desde donde está secuestrada la soberanía del pueblo de Puerto Rico que se determine las opciones de consulta propuestas por una Asamblea Constitucional o Constitutiva de Estatus (el nombre que se desee), cuyos constituyentes elegidos por el pueblo presenten entre las opciones de estadidad sin ambages o soberanía con identidad nacional propia y que allá se decida cuáles de ellas están dispuestos a aceptar y respetar. Luego, el plebiscito en Puerto Rico. INS

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