P. Rico-Interferencia política de Trump en el comercio internacional

Por Rafael Santiago Medina

San Juan, 18 feb (INS).- Estados Unidos ha desatado una guerra comercial geopolítica en los mercados internacionales, penalizando a la empresa suiza Rosneft Trading S.A., que forma parte de la estructura de la petrolera estatal rusa Rosneft, por comerciar con Venezuela y pone en la mira a la española Repsol, otra de sus filiales, pese a que lleva 20 años en ese país sudamericano.

Un alto funcionario estadounidense, que pidió anonimato, advirtió hace dos semanas en una entrevista telefónica con un medio noticioso que Estados Unidos incrementaría la presión contra el gobierno de Nicolás Maduro mediante sanciones a empresas petroleras que hacen negocios con Venezuela.

La razón es que esto es considerado por la administración gubernativa del presidente Donald J. Trump como un apoyo a la “dictadura de Maduro”.

Pues la advertencia se hizo realidad hoy con penalidades impuestas por Estados Unidos contra la filial de Rosneft, anticipándose que habrá más presión política llevada al área del comercio internacional en las próximas semana y meses.

“Sea un gobierno o sea otro, lo que queremos es siempre lo mejor para los venezolanos”, dijo a la prensa el presidente de Repsol, Antonio Brufau, durante su participación en el VII Simposio Empresarial Internacional de la Fundación para la Sostenibilidad Energética y Ambiental (Funseam).

El caso es que Rosneft Trading S.A. y su presidente negociaron la venta y el transporte de petróleo crudo venezolano dentro de los parámetros de libre comercio internacional y Estados Unidos está decidido a no permitir por razón de su divergencia política con el gobierno de Maduro.

En enero de 2020, Rosneft Trading S.A. facilitó, en nombre de la empresa estatal venezolana PDVSA, un envío de dos millones de barriles de petróleo crudo Merey-16 desde Venezuela a África Occidental.

También, en el otoño de 2019, PDVSA planificó envíos de petróleo con Rosneft Trading S.A. de 55 millones de barriles de extracción de petróleo crudo. Y en agosto de 2019, Rosneft Trading S.A. negoció un envío de dos millones de barriles de petróleo crudo venezolano con PDVSA y pudo encontrar un barco dispuesto a transportar la carga a pesar de las dificultades que surgieron al hacer negocios en Venezuela, además de que en septiembre de 2019, la empresa energética venezolana suministró un envío de un millón de barriles de Merey-16 a Rosneft Trading S.A., que fue cargado en un barco en Venezuela y destinado a Asia.

Lo que se critica es la interferencia política en el comercio internacional y el efecto para la economía mundial que ello pueda implicar, amén de perjudicarse, no el gobierno, sino el pueblo de Venezuela, al que Estados Unidos dice defender de los desmanes y “del saqueo” de los recursos petrolíferos venezolanos de la “dictadura de Maduro”, elegido en un proceso electoral democrático. INS

ndc