P. Rico-Erosión costera no está incluida entre las prioridades de planificación de riesgos de la Isla, mientras las altas temperaturas triplican las muertes en la zona metro

San Juan, 16 feb (INS).- La geóloga marina especialista en playas, Maritza Barreto Orta, advirtió hoy que es preocupante que la erosión costera no ha sido incluida dentro de las prioridades que atiende el instrumento de planificación de riesgos que ha usado el gobierno para identificar la vulnerabilidad del territorio, sus propiedades, infraestructura y población.

Barreto Orta identificó que varias playas perdieron extensión y elevación de playas, y sufrieron importante pérdida de infraestructura como lo son las carreteras, residencias, escuelas, hoteles, postes, entre otras. / Inter News Service

“Aun en la sección de Cambio Climático y Calentamiento Planetario donde incluye los efectos sobre las manifestaciones del Cambio Climático como peligro de la población de Puerto Rico, no aparece el componente de erosión costera como parte del mismo», dijo la catedrática de la Escuela Graduada de Planificación del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico.

La especialista, quien dirige la Red de Playas de Puerto Rico y el Caribe, agregó que
un estudio realizado por ella y sus estudiantes identificaron que a partir del 2012 hubo un aumento de erosión de alta a severa en secciones de las costas en los municipios de Loíza (Parcelas Suárez, Villas del Mar, Villa Cristiana), Luquillo (Fortuna), Humacao (Punta Santiago), Rincón (Córcega), y Añasco.

Como consecuencia, se identificó que varias playas perdieron extensión y elevación de playas, y sufrieron importante pérdida de infraestructura como lo son las carreteras, residencias, escuelas, hoteles, postes, entre otras.

«Para nosotros fue sumamente impactante visitar varias de las playas con historial de erosión, y observar los daños producidos por el paso del huracán María», sostuvo Barreto Orta durante una vista de la Comisión de Salud Ambiental y Recursos Naturales, que preside el senador Carlos Rodríguez Mateo.

«Lo preocupante es que continuaremos identificando este evento de erosión en secciones de la costa de los municipios de Loíza, Arroyo, San Juan, Dorado, Rincón, Aguada y Humacao para el 2017», recalcó.

La Comisión lleva a cabo vistas públicas sobre el Proyecto del Senado 773, de la autoría del senador Larry Seilhamer, para establecer la política pública del gobierno en relación con el cambio climático y los procesos de mitigación y adaptación por sectores.

La geóloga marina apoyó la medida pues atiende las preocupaciones y problemas generados por los impactos negativos de las manifestaciones del cambio climático que ya se identifican en Puerto Rico.

Sin embargo, indicó que el P. del S. 773 presenta varios componentes que deben ser enmendados.

Destacó la necesidad de incluir objetivos y estrategias detalladas para la adaptación de agua, sistemas marinos y zonas costeras y que se incluya como estrategia específica ordenar que se inserte en los planes territoriales de los municipios, estrategias para manejar los efectos variados del cambio climático, adaptación y mitigación de estos eventos, entre otras recomendaciones.

«Este proyecto establece unas guías, pero eso le corresponde elaborarlo a los expertos en la materia. Por eso es que estamos abiertos a las enmiendas», reaccionó el vicepresidente del Senado Seilhamer Rodríguez.

Barreto Orta reseñó que en el informe del Puerto Rico Hazard Mitigation Plan del Gobierno, en su revisión del 2016, en el capítulo 2, sección 2.1.2 sobre inventario y evaluación de los riesgos potenciales que pueden afectar a Puerto Rico no incluye la erosión costera como riesgo potencial en la Isla.

Por su parte, Pablo Méndez Lázaro, profesor y coordinador del programa de Maestría en el Departamento de Salud Ambiental de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Ciencias Médicas, explicó que un estudio realizado por US Global Change Research Program 2016 evidencia que la amenaza climática por excelencia en términos económicos son las inundaciones.

Sin embargo, esos datos no se contemplan en el proyecto de ley. «No pude leer en el documento citas con impactos precisos en Puerto Rico, como cuantiosas pérdidas económicas por el aumento del nivel del mar, sequías, inundaciones, mortalidad e impactos en la salud pública» dijo.

Resaltó que la primera amenaza al ambiente son las altas temperaturas. Un estudio que Méndez Lázaro publicó en 2017 titulado «Climate change, heat and mortality in the tropical urban area of San Juan, Puerto Rico», evidencia que la mortalidad en la zona metro se triplica en pacientes con enfermedades crónicas (hipertensión, diabetes, cerebrovasculares, cardiacas) cuando las temperaturas en verano se mantienen por encima de los 90 grados.

Méndez Lázaro recomienda que en vías de poder afrontar las amenazas del cambio climático y de adaptación a los episodios extremos se debe fomentar un consumo responsable de los recursos, respeto por el medio ambiente, solidaridad de cada individuo hacia los demás, disciplina para usar solo lo que necesitamos, responsabilidad para utilizar correctamente hoy los recursos disponibles y sabiduría para utilizar tecnología.

Mientras, Rafael Méndez, director del Laboratorio de Investigación en Ciencias Atmosféricas, entiende que la pieza legislativa se centra mayormente en la adaptación y en la mitigación pero cree que es de «vital importancia fortalecer la resiliencia, ya que los huracanes Irma y María nos han demostrado que en gran medida nuestro talón de Aquiles en estos eventos ha sido la resiliencia; es decir, la capacidad de recuperarnos».

Según el investigador, «la contribución de Puerto Rico al calentamiento global y por consiguiente al Cambio Climático es muy baja si lo miramos como la pequeña Isla que somos. Sin embargo, si lo miramos por habitante nuestro aporte es de los mayores en el mundo. Cada uno de nosotros aportamos 230% más que el promedio por habitante a nivel mundial y comparado con nuestros hermanos latinoamericanos contaminamos más que 333% que cada habitante de América Latina y el Caribe».

En la ponencia de Méndez Tejeda se establece que la mayor fuente de contaminación en la Isla es el sector energético, la AEE quema alrededor de 33 millones de barriles de combustible al año, y Puerto Rico en general consume 150,000 barriles de petróleo diarios, este consumo alcanzó su máximo en el año 2004, cuando se consumió 234,000 barriles de petróleo diarios. INS

ob

Attachments

  • jpg Costa
    Barreto Orta identificó que varias playas perdieron extensión y elevación de playas, y sufrieron importante pérdida de infraestructura como lo son las carreteras, residencias, escuelas, hoteles, postes, entre otras. / Inter News Service
    Tamaño de archivo: 343 KB Descargas: 52