
Carlos Benítez impulsó la carrera de la ventaja en el cuarto juego de la final. / Inter News Service/Cubadebate
Bayamo, 25 ene (INS).- Con un rally de tres carreras en el final del octavo inning, Granma derrotó anoche por 4-2 a Las Tunas y empató 2-2 la gran final del campeonato cubano de béisbol.
Por primera vez en la final, los fanáticos del béisbol nacional pudieron disfrutar de un partido de calidad hasta las postrimerías, un duelo de lanzadores entre el derecho granmense Lázaro Blanco y el zurdo Luis Ángel Gómez, por la escuadra tunera.
El estadio Mártires de Barbados de esta ciudad se repletó hasta la bandera por segundo día consecutivo; incluso en las afueras del recinto había miles de personas viendo el partido a través de pantallas gigantes, apuntó el sitio Cubadebate.
Las Tunas tomó el control del desafío en el comienzo del tercer inning, cuando se conjugaron un doblete de Yunieski Larduet -luego robó tercera base- y sencillo a la pradera derecha de Jorge Yhonson, el “champion bate” de la temporada regular.
Granma ripostó de inmediato y empató el choque en el final de ese mismo capítulo, al ligar un triple de Roel Santos con rodado impulsor, por el territorio del campo corto, de Yordan Manduley.
Así (1-1) se abrieron las cortinas del segundo tercio del partido, con matices opuestos a los tres choques anteriores, todos definidos desde las primeras entradas a favor de uno u otro equipo.
En la sexta entrada, los tuneros pusieron hombres en primera y segunda bases con un out y amenazaron con irse adelante en el marcador, pero un fildeo de leyenda del torpedero Manduley sobre un rodado fuerte e incómodo de Yunior Paumier “mató” la rebelión con un doble play.
La entrada de la suerte, la séptima, le sonrió a Las Tunas. En ese momento, marcaron una carrera en los pies de Rafael Viñales, quien anotó desde tercera base por lanzamiento salvaje de Blanco.
Además de tomar la delantera en el choque, los tuneros lograron sacar del montículo a Blanco, el mejor lanzador del país en la actualidad. En su lugar entró el zurdo Leandro Martínez.
Pero el béisbol tenía reservado un final no apto para personas con problemas al corazón. Granma comenzaría el final del octavo con su hombre proa Roel Santos. Era el todo o nada para los discípulos de Carlos Martí.
Santos se embasó por infield hit y llegó a segunda base por error en tiro del lanzador Gómez, quien debió salir del juego por lesión.
Acto seguido, Manduley disparó sencillo impulsor al jardín derecho ante el relevista José Ángel García y llegó hasta la tercera almohadilla por otra marfilada de la defensa tunera.
El partido se empató 2-2 y la ventaja estaba a 90 pies del plato, cuando venían el tercero, cuarto y quinto bate de Granma. La defensa tunera todavía ofrecería más ventajas.
Entonces, García ponchó a Guillermo Avilés y otorgó boleto intencional a Alfredo Despaigne para enfrentarse a Carlos Benítez, quien, en conteo de 3-2, sacudió sencillo al derecho para impulsar a Manduley con la carrera de la ventaja.
En la misma jugada entró también Despaigne por error en tiro del jardinero Andrés Quiala. El duelo se puso 4-2, una ventaja que nunca perderían los dueños de casa.
La remontada cobró vida y Granma logró empatar la gran final a dos triunfos por bando, algo impensado hace unos días.
Los tuneros amenazaron en el principio del noveno capítulo con corredores en primera y segunda bases y dos outs, pero el relevista derecho Raidel Martínez -sustituto de Leandro- metió el brazo y sacó el último out del juego con ponche a Quiala, para anotarse punto por juego salvado.
Finalmente, el crédito de la victoria correspondió al primer relevista granmense, el zurdo Leandro Martínez, mientras García cargó con el revés, en gran medida por la debacle defensiva de su novena.
Los equipos disputarán hoy el quinto partido de la serie, en el mismo escenario, desde las 19:15 hora local.
El ganador de este match por la corona representará a Cuba en la Serie del Caribe 2018, del 2 al 8 de febrero en Jalisco, México. INS
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