P. Rico-Experta urge por medidas de seguridad para restringir el acceso a Cayo Santiago y proteger así a colonia de monos rhesus

Melween Martínez durante su exposición en la audiencia. / Inter News Service

San Juan, 20 ene (INS).- La directora del Centro de Investigación de Primates del Caribe, Melween Martínez, exhortó a las autoridades a imponer medidas de seguridad que eviten el acceso de personas y embarcaciones no autorizadas al Cayo Santiago, para proteger a una colonia de 1,500 monos rhesus que habita en el lugar.

Durante una audiencia pública de la Comisión de Educación, que preside Abel Nazario, y evalúa una pieza legislativa que atajaría el problema, Martínez que esa población de primates es “la más pura y antigua en el mundo”.

El Centro de Investigación de Primates del Caribe recibe subvención significativa de los Centros Nacionales de Salud (NIH, siglas en inglés), provee empleo directo a 80 empleados y tiene 4.5 millones de dólares anuales en costos directos, y 1.9 millón de costos indirectos para la UPR.

Además, es inspeccionado y acreditado, para efectos de fondos federales, por el Departamento de Agricultura Federal (USDA), la Oficina del Bienestar de los Animales de Laboratorio (OLAW-NIH) y la Asociación para la Acreditación y Evaluación del Cuido de Animales de Laboratorio (Aaalac).

“Se podría afectar la acreditación y la otorgación de fondos. Ya la USDA ha hecho un señalamiento de medidas de seguridad adicionales”, detalló.

La USDA fue testigo cuando operadores de jet ski se paseaban cerca de la orilla, lo que hizo que la agencia estableciera un señalamiento a su acreditación hasta tanto no se solucionara el problema.

A estos efectos, aunque el Centro ha establecido rótulos, estos no han sido disuasivos para la conducta de estas personas que actúan en contra del bienestar de sus propias vidas y del patrimonio científico que este lugar representa para el desarrollo científico del país.

“Esto es intolerable y no puede permitirse”, dijo Martínez luego de presentar unos vídeos donde se observa una lancha que llevaba turistas y golpea a un mono para hacerlo bajar de la embarcación. Esto por la cercanía al Cayo. Asimismo, se observó otro en el que un niño le arroja papas fritas a los monos.

El riesgo a la salud del público que entre en contacto con los monos también podría ser letal, ya que este tipo de monos posee de forma endémica el virus Herpes B. Asimismo, la colonia podría ser afectada por virus como tuberculosis, mortal para los monos y que la transmiten los humanos.

En el año 2010 la seguridad de la colonia se vio en peligro ante el contagio de micro organismos transmitidos por el hombre y que provocó la muerte de 60 animales.

El prestigio de la colonia está en su pureza, pues nunca se han introducido nuevos componentes, sólo las seis familias matriarcales que allí coexisten de generación en generación desde que en 1935 fueron traídos desde la India.

De igual forma, explicó que solucionar el problema de seguridad atraería más fondos y que mientras más investigadores se interesen en visitar el Cayo, “aumenta nuestra credibilidad si ellos sienten que el lugar está más controlado y que nada afecte sus observaciones”.

El Proyecto del Senado 723, de la autoría de Abel Nazario, establecería la Ley para la Promoción Educativa y Científica de la Colonia de Monos de Cayo Santiago, y vendría a salvaguardarlo con estrictas medidas de seguridad y sanciones.

Se establecería un perímetro de 200 metros desde la línea de la costa, que sería designada como área de protección de monos de Cayo Santiago. De igual forma prohibiría que las embarcaciones y vehículos de navegación sean operados, transiten, paseen, anclen o de otra manera discurran por el área de protección de monos.

De aprobarse la medida, quedaría prohibido que personas no autorizadas ofrezcan o provean alimentos, provoquen, capturen o intenten capturar, tomen posesión, persigan, maten, destruyan, ahuyenten, intencionalmente los toquen o que introduzcan dentro del área de protección cualquier alimento que pudiera ser consumida por un animal.

Además, de que cualquier persona bote, descargue o disponga de cualquier tipo de desperdicio dentro del área, incluyendo la eliminación o disposición de heces fecales humanas. La violación a estas disposiciones, entre otras, podría incurrir en delito menos grave y la convicta podría llevar una multa de mil dólares por cada infracción o con cárcel por un término máximo de seis meses.

La colonia de monos pertenece a la Unidad de Medicina Comparada del Recinto de Ciencias Médicas (RCM) de la Universidad de Puerto Rico (UPR). INS

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