San Juan, 16 jul (INS).- La presidenta de la Junta de Calidad Ambiental (JCA), Tania Vázquez Rivera, reiteró hoy que toda la evidencia científica que tiene su agencia, así como la citada por la Agencia de Protección Ambiental (EPA, siglas en inglés), ha demostrado que los residuos de la combustión de carbón generados en la isla y depositados en el vertedero de Peñuelas “no son peligrosos”.
“No solo la EPA y la legislación federal han catalogado una y otra vez como no peligrosos estos residuos, sino que esa misma conclusión es a la que llegan todas las pruebas certificadas que un químico licenciado realiza mensual y trimestralmente a los residuos de carbón que se producen en la isla”, sostuvo Vázquez Rivera.
Agregó que, “no obstante, la política del gobernador es buscar opciones para exportar todo tipo de cenizas fuera de Puerto Rico, y la Ley 40 permite eso. Hoy no se permite depositar las cenizas livianas o ‘fly ash’, que son las que podrían llegar a las comunidades. Además, ya está anunciado un proyecto para crear una industria de materiales de construcción para exportar los otros tipos”.
La presidenta de la JCA explicó que al día de hoy, la entidad “no ha recibido estudio alguno que evidencie, científicamente, que los residuos de carbón generados por la combustión de carbón en la isla sean tóxicos o que se encuentren fuera de los estándares establecidos por EPA”.
“Sin embargo, siendo la JCA un ente regulador cuyas determinaciones se basan en datos científicos certificados, invita a toda persona que no esté de acuerdo con estas conclusiones y que tenga evidencia científica certificada por profesionales licenciados, a que presente una querella con dicha evidencia ante la agencia”, remarcó.
Explicó que la JCA cuenta con puertorriqueños, profesionales de primer orden, con el conocimiento especializado de más de 20 años de experiencia trabajando con los residuos de combustión de carbono en el área científica de la agencia.
“Estos evalúan con mucha seriedad los resultados de los dos métodos analíticos de lixiviación aprobados por la EPA, que determinan toxicidad y que, actualmente, están siendo sometidos a la JCA”, argumentó.
Estos son el procedimiento de caracterización de la toxicidad de un lixiviado, que se identifica con el número 1311; y el procedimiento sintético de lixiviación por precipitación, que se identifica con el número 1312.
“Estos científicos boricuas han concluido una y otra vez, estudio tras estudio, que estos residuos de la combustión de carbón no son peligrosos, y están dispuestos a explicar cada uno de los datos y conclusiones científicas en cualquier foro científico, con profesionales certificados y que tengan data científica empírica certificada”, finalizó Vázquez Rivera. INS
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