
Muchos vehículos en Santo Domingo circulan en condiciones deplorables. / Inter News Service
Santo Domingo, 18 nov (INS).-El 90 por ciento de los vehículos que circulan en el país no tiene instalado el convertidor, sistema catalizador del motor de combustión que sirve para la reducción y control de los gases nocivos.
Así lo estiman varios mecánicos consultados por medios locales, que aseguran que la falta de esta pieza tuvo incidencia en la muerte de la abogada Regy Dally Mery Contreras, de 28 años, su hija Dohanlly Mariel Contreras Montero, de 14, y Lya Camille Pérez Contreras, de dos años.
Los tres cuerpos fueron hallados la noche del pasado miércoles dentro de un vehículo estacionado y con las luces encendidas en una solitaria calle de Santo Domingo.
Un informe preliminar de la Policía Nacional estableció que las muertes fueron provocadas por la inhalación de monóxido carbónico, un gas que duerme a las personas y las asfixia en cuestión de minutos.
En el reporte de autopsia practicado por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) se hizo constar que las tres víctimas perecieron a causa de intoxicación aguda.
Al respecto, Emilthon Rivas, propietario de tres reconocidos talleres de mecánica del país, dice que “el catalizador es una pieza muy costosa y te afecta al vehículo. Cuando tú vas a un centro de muffler (silenciador) te dicen, vamos a quitarte el catalizador y vamos a ponerte un resonador. Ese catalizador lo venden, porque la pieza que tiene es platino, y con eso hacen implantes dentales y de otras partes”.
Explica que eso sucede porque, además de ser una pieza que no se importa en el país, “un catalizador que no sirva te lo compra cualquier persona por entre RD$7,000 a RD$10,000 (unos 207 dólares estadounidenses)”, sostiene.
Opinión parecida tiene el mecánico Juan Polonia, quien dice que “en un vehículo expuesto al aire libre, la probabilidad de que haya algún tipo de intoxicación por monóxido de carbono son mínimas, pero en un espacio cerrado sí, porque el olor es bastante fuerte”.
No obstante, el mecánico Ernesto Beras afirma que “cuando las gomas del baúl no están bien puestas, crea una turbulencia detrás del vehículo por el choque de aire y va entrando por las compuertas (en referencia al monóxido de carbono)”, dice, tras señalar que la instalación de radios u otros accesorios podría provocar que personas le hagan hoyos a la carrocería por donde pueden entrar gases en caso de escape.
En ese orden, el patólogo Sergio Sarita Valdez dice que cinco minutos de exposición al monóxido de carbono son suficientes para provocar la muerte de una persona.
“Es tan rápido, porque los vehículos de motor generan demasiado de ese gas (monóxido de carbono). Es producto de la combustión incompleta de la gasolina, el gas licuado, el gasoil y el metano. Es decir todo lo que combustiona o se quema no lo hace por completo, no se vuelve carbón y sale esa molécula”, dijo. INS
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